En un contexto de creciente cruce político, el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, cargó duramente contra la gestión de Axel Kicillof. El mandatario porteño señaló que la provincia de Buenos Aires está incumpliendo con normativas nacionales que exigen a los gobiernos subnacionales implementar sistemas de asistencia para personas en situación de calle.
“La provincia no cumple”
Según Macri, el vacío de políticas públicas en territorio bonaerense provoca un desplazamiento migratorio hacia la Ciudad, donde las personas llegan buscando servicios de asistencia que, a su entender, deberían garantizarse en sus lugares de origen.
“Hay una ley nacional, que también se aprobó en la provincia, que obliga a todos los gobiernos subnacionales a tener sistemas que contengan a la gente en situación de calle. La provincia no lo hace”, alertó el Jefe de Gobierno en declaraciones televisivas. Ante esta situación, enfatizó que, si bien su prioridad es “cuidar y contener”, no está dispuesto a que la Ciudad absorba constantemente las consecuencias de la falta de acción del gobierno provincial.
Inseguridad: un foco de conflicto en el conurbano
Además de la problemática habitacional, Jorge Macri puso el foco en la inseguridad. El mandatario cuestionó la dinámica del delito, asegurando que gran parte de los hechos violentos que afectan a los efectivos de la Policía de la Ciudad ocurren fuera de la capital.
- Agentes en riesgo: Macri remarcó que la mayoría de los policías porteños fallecidos en servicio durante los últimos años fueron atacados mientras se desplazaban desde o hacia sus domicilios en la provincia.
- Gestión de la seguridad: Aunque subrayó que la Ciudad mantiene indicadores de seguridad elevados en términos históricos, reconoció que la demanda ciudadana de mayor protección sigue siendo un desafío constante para su administración.
El Jefe de Gobierno cerró su intervención reafirmando su postura: “Mi tarea es defender a los habitantes de la Ciudad”, dejando en claro que no destinará recursos locales para compensar las falencias de la administración bonaerense, instando a que cada jurisdicción asuma sus responsabilidades constitucionales.
