En un nuevo paso hacia la desregulación de la economía, el Gobierno nacional oficializó este miércoles el fin del monopolio de las plantas de Verificación Técnica Vehicular (VTV). A través de la Resolución 32/2026 publicada en el Boletín Oficial, se dispuso la apertura de un registro para que cualquier taller mecánico particular habilitado pueda realizar la Revisión Técnica Obligatoria (RTO).
La medida, que además libera las tarifas del servicio, rige para todo el territorio nacional, aunque ya genera fuertes cruces políticos: la provincia de Buenos Aires anunció de forma inmediata que no adherirá al nuevo esquema, limitando su aplicación en la jurisdicción más poblada del país.
Adiós al monopolio: Cómo funcionará el nuevo registro
“A partir de mañana se abre el registro de inscripción para que talleres mecánicos particulares habilitados puedan realizar la Revisión Técnica Obligatoria. Se termina el monopolio de las plantas de VTV”, celebró el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a través de la red social X. La medida se implementa tras destrabarse una medida cautelar judicial que mantenía frenada la reforma.
El nuevo sistema crea el Registro Nacional de Talleres de Inspección Técnica de Vehículos, bajo la órbita de la Secretaría de Transporte (Ministerio de Economía). El trámite de inscripción para los talleres será digital, público y gratuito a través de la plataforma de Trámites a Distancia (TAD).
Requisitos para los talleres: Los comercios que se postulen mediante declaración jurada deberán contar con un Director Técnico responsable, acreditar capacidad edilicia, poseer el equipamiento tecnológico adecuado y cumplir con los estándares de seguridad vial vigentes. Estarán facultados para revisar vehículos particulares, comerciales, de carga, transporte de pasajeros y unidades antiguas.
Precios liberados y nuevos plazos para las revisiones
El cambio más disruptivo para el bolsillo de los conductores es la eliminación de las tarifas fijas estatales. El Gobierno decidió que los aranceles se definan por el libre juego de la competencia entre los talleres y los usuarios. Según el texto oficial, el rol del Estado debe limitarse al control de estándares y la emisión de los certificados correspondientes.
Asimismo, la normativa —introducida mediante el Decreto 196/2025 que modificó la Ley Nacional de Tránsito— extiende de manera notoria los plazos de vigencia para realizar el control en vehículos particulares:
- Autos 0 km: Realizarán su primera inspección recién a los 5 años de patentamiento (antes era a los 3).
- Hasta 10 años de antigüedad: La revisión pasa a ser obligatoria cada 24 meses (dos años), eliminando la tradicional oblea anual para autos modernos.
- Más de 10 años de antigüedad: Deberán continuar haciendo el control de forma anual.
Control digital y el “freno” de la Provincia de Buenos Aires
La Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) será el brazo fiscalizador de estos nuevos talleres, mientras que en un plazo de 90 días se desarrollará una base de datos informática para centralizar la información. Un dato clave es que la reforma consolida la validez de los certificados digitales de revisión, los cuales tendrán el mismo valor legal que la clásica oblea física del parabrisas.
Pese al optimismo de la Casa Rosada, la efectividad total de la medida enfrenta un límite geográfico inmediato. Al tratarse de una competencia de carácter federal, cada provincia debe decidir si adhiere o no al nuevo marco normativo. El gobierno de la provincia de Buenos Aires ratificó que mantendrá su sistema actual de plantas exclusivas y tarifas reguladas, por lo que los conductores con patentes radicadas en territorio bonaerense deberán seguir utilizando el circuito tradicional para evitar multas.
