La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires aprobó un proyecto de resolución para expresar su beneplácito y reconocimiento oficial a Frecuencia Zero (FM 92.5), al cumplirse el 25° aniversario de la fundación de esta emblemática emisora independiente del oeste porteño.
El texto legislativo, aprobado formalmente, destaca la trayectoria de la radio como un medio de comunicación surgido desde la iniciativa privada de la sociedad civil y resalta su permanente contribución “al fortalecimiento de la libertad de expresión y del pluralismo informativo en la Ciudad de Buenos Aires”.
Como parte del homenaje, el Artículo 2° de la normativa dispone la colocación de una placa de bronce en la fachada de su sede, ubicada en la calle Manuel Artigas 5952, en el barrio de Mataderos. La placa llevará la inscripción:
“En el 25° aniversario de la fundación de FRECUENCIA ZERO (FM 92.5) | 2001 – 2026 | Homenaje de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”.
Un nacimiento marcado por la historia: la crisis de 2001
Los fundamentos del proyecto de ley recuerdan que el nacimiento de la emisora, ocurrido el 21 de septiembre de 2001, está íntimamente ligado a uno de los momentos más complejos de la historia argentina reciente.
En un contexto de profunda crisis social y económica, Frecuencia Zero emergió como parte de una ola de experiencias comunitarias que buscaron reconstruir los lazos sociales y generar espacios de expresión autónomos. El documento destaca que la radio se constituyó como un claro ejemplo de cómo la organización ciudadana puede dar respuestas concretas “aun en escenarios de incertidumbre, sin depender de estructuras estatales ni de grandes concentraciones económicas”.
El hito de la autogestión: la Cooperativa “La Cuña”
A lo largo de estos veinticinco años, el proyecto radial logró consolidar su estructura jurídica y comercial bajo las banderas de la economía social. Un paso clave en este proceso se dio en el año 2004, con la conformación de la Cooperativa de Trabajo La Cuña Ltda.
Este modelo de gestión le permitió al medio dotarse de un marco institucional basado en:
- La autogestión y la organización horizontal.
- La responsabilidad compartida entre sus trabajadores.
- La articulación de la producción y el trabajo sin intermediarios, garantizando la independencia editorial.
Un faro de pluralismo en el mapa de medios
El reconocimiento parlamentario pone en valor la supervivencia de un medio independiente en un ecosistema comunicacional complejo y muchas veces polarizado o concentrado.
Según remarcaron los legisladores en el cierre del proyecto, reconocer la historia de Frecuencia Zero y de la Cooperativa La Cuña implica reivindicar a la sociedad civil como protagonista del debate público, demostrando que la libertad de expresión es una práctica concreta que se ejerce, se autogestiona y se sostiene todos los días.
