La actriz y directora Jorgelina Aruzzi conversó con nuestro editor, Pablo Seoane, en los micrófonos de Frecuencia Zero FM sobre el reciente estreno de su obra unipersonal El ser querido. En una charla íntima, la reconocida artista repasó los detalles de esta propuesta teatral que combina el rock nacional, la resiliencia femenina y el humor como herramienta de supervivencia.

La obra, escrita y protagonizada por la propia Aruzzi, cuenta con la codirección de su gran amiga Dalia Necavé. Se presenta los miércoles a las 20:00 horas en el remodelado Teatro Astros, ubicado sobre la mítica Avenida Corrientes. La trama se sitúa en la sala de espera de un hospital, donde una mujer reza por un milagro para que su marido despierte, mientras intenta —con más voluntad que destreza— tocar la guitarra.

Entre la tragedia y el “salvavidas” del humor

El ser querido transita por una fina línea que va de lo profundo a lo risible. Al ser consultada sobre el origen de esta historia, Luzzi explicó que el proceso de escritura funciona para ella como “una licuadora de ideas” donde confluyen noticias, vivencias de amigas y símbolos. Sin embargo, el eje central radica en un cuestionamiento social profundo sobre el rol de cuidado que históricamente han ocupado las mujeres.

“La pregunta sería qué pasa con las personas que se quedan a cuidar a alguien, hospitalizado o no, cuando el sistema no sostiene, cuando se sale un engranaje. Las mujeres estamos formateadas y educadas para cuidar, pero ¿quién cuida a la persona que cuida? No son muy cuidadas las personas que cuidan.”

A pesar de la densidad de la temática, la actriz —ganadora del Martín Fierro por su recordado papel en El hombre de tu vida y con una extensa trayectoria en comedias como 100 días para enamorarse— apuesta a la risa como el gran catalizador de la historia. Para Aruzzi, el humor es un rasgo de identidad tanto familiar como profesional: “Mi objetivo era cómo hacer humor con algo tan difícil. Creo que el humor es como el salvavidas de muchas personas, me incluyo, como para atravesar las tragedias”. En ese sentido, definió a la obra como una “comedia trágica atravesada por la música” y aseguró que ve al humor como “el lubricante que se necesita para que entre una idea o para contar algo que por ahí de otra manera sería muy difícil”.

La adolescencia musical y el desafío de la guitarra

La música, y en particular el rock nacional, funciona como otro de los grandes protagonistas del espectáculo, con canciones de figuras de la talla de Charly García, Luis Alberto Spinetta, Viejas Locas y Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Según detalló la actriz, la elección del repertorio responde a la propia construcción de la identidad de su personaje.

“Ella es un personaje que está vestido como si tuviera 17 o 18 años, que es cuando yo creo que formás tu cerebro musical. Lo que escuchás en tu adolescencia te va formando, te va orientando y te da una identidad. Cuando quedás cristalizada en una época, eso también es interesante de ver.”

Un aspecto llamativo de la puesta en escena es que Jorgelina debió aprender a tocar la guitarra especialmente para la obra, un instrumento al que definió como una “compañera de madera que abre lugares”. Aunque en su juventud estudió bandoneón —un instrumento que abandonó por la exigencia horaria que requería—, para este proyecto adaptó los textos a sus conocimientos actuales: “Modifiqué un poquito la obra para no tocar bien. Con la guitarra aprendí lo justo para la obra y sigo practicando”, confesó entre risas, añadiendo que el hecho de que el personaje falle e insista con las cuerdas le aporta una cuota de gracia y ternura a la escena.


Recuerdos de la televisión y proyectos a futuro

Durante la entrevista, Seoane repasó algunos hitos en la carrera de la actriz, desde sus inicios en Videomatch y su paso por los programas de Antonio Gasalla y Susana Giménez, hasta su participación en el fenómeno infanto-juvenil Chiquititas (2006), un semillero del que surgieron figuras como Lali Espósito, Peter Lanzani y Eva de Dominici. Al respecto, Luzzi destacó la vigencia del programa gracias a plataformas como YouTube: “Me ven nenas ahora de seis años con sus mamás que por ahí tienen 20 y pico y me dicen ‘fuiste mi infancia’. Fue una genialidad poder estar en ese contexto”.

Actualmente, el presente de la actriz se divide entre las tablas del teatro y los sets de filmación. Luzzi reveló que se encuentra grabando la serie Tiempo al Tiempo para la plataforma Netflix, una producción que contará con los protagónicos de Carla Peterson, Valentina Zenere y Luciano Castro, acompañados por un elenco que incluye a Pablo Rago y Verónica Llinás. “Estamos volviendo a las series como eran las de la televisión abierta, con mucho humor y una gran historia”, adelantó entusiasmada sobre la ficción que llegará a las pantallas el próximo año.