La crisis económica y la caída del consumo continúan golpeando con fuerza a los comercios de cercanía. En las últimas horas, un conmovedor video relatado por Cristian Diaz Gattuso visibilizó la crítica situación que atraviesa Bodegón Olivera, un emblemático espacio culinario que hoy pelea por su supervivencia. “Nunca pensé que la cosa se iba a poner tan difícil”, confesó su dueño en un descargo en redes sociales donde confirmó que el establecimiento se encuentra “tocando fondo”.

El testimonio refleja el crudo panorama de las pymes gastronómicas actuales, obligadas a una reestructuración drástica para no bajar la persiana definitivamente.

De 17 empleados a subsistir con lo justo

El impacto de la recesión se tradujo en un severo achicamiento de la estructura del negocio. El bodegón pasó de tener un plantel de 17 trabajadores a sostenerse hoy con apenas 8.

A la reducción de personal se le suman los malabares logísticos diarios para recortar gastos fijos:

“Yo venía una vez por semana con un flete al Mercado Central. Hoy vengo tres o cuatro veces con mi auto para ahorrarme ese flete, porque aparte tampoco necesito mucha mercadería”, relató el gastronómico, evidenciando el desplome en las ventas.

La falta de clientela durante los días hábiles obligó a las autoridades del local a cancelar la apertura de los mediodías de semana, limitando sus operaciones a jornadas específicas y dependiendo casi exclusivamente del flujo de los días más fuertes.

El “efecto Mundial” en los barrios

A la compleja situación estructural se le sumó la coyuntura del Mundial de Fútbol, un evento que suele paralizar la actividad comercial en los barrios periféricos. A diferencia de las zonas céntricas o los polos gastronómicos del microcentro, donde las pantallas gigantes atraen público, en los negocios vecinales el panorama es el opuesto: la gente prefiere quedarse en sus casas y las mesas quedan vacías. Esta falta de concurrencia obligó incluso a suspender la actividad a mitad de semana ante un panorama desértico.

La estrategia para resistir: rebaja de precios y tango en vivo

Lejos de rendirse, desde la administración de Bodegón Olivera lanzaron una serie de medidas de emergencia para atraer a los comensales e intentar revertir la tendencia. Detallaron que los precios de la carta fueron rebajados hace tiempo y se mantienen congelados, sumando además beneficios económicos y descuentos según la forma de pago.

Para lo que resta de la semana, el local anunció un cronograma de apertura adaptado, apostando fuertemente a la cultura popular como incentivo para el público:

  • Jueves: Abierto por la NOCHE.
  • Viernes y Sábado: MEDIODÍA y NOCHE (con espectáculos de Tango en Vivo).
  • Domingo: Abierto al MEDIODÍA.

Desde el comercio apelaron a la solidaridad de la comunidad local y de los clientes habituales para defender el espacio de trabajo. Quienes deseen asistir o difundir la iniciativa pueden encontrarlos en sus redes sociales oficiales como @olivera.ar y @populacha.bar.