Una grave denuncia sacude el mundo del periodismo partidario y el fútbol del ascenso. Carlos Alberto Marini, reconocido cronista, socio de Nueva Chicago y responsable del medio Esto es Chicago, anunció el cierre definitivo de su espacio de transmisión tras denunciar haber sido víctima de un violento robo que vincula directamente con una maniobra de amedrentamiento y persecución.
El hecho delictivo comenzó el pasado jueves 25 de junio en las instalaciones del Club Atlético Nueva Chicago (CANCH) en Mataderos y culminó con el saqueo de la vivienda particular del periodista.
De un robo en el club al saqueo de su casa
Según el desgarrador relato que el propio Marini difundió a través de un video en la cuenta oficial de Facebook del medio, la secuencia se inició cuando salía de su clase de boxeo en el predio de la institución. Al dirigirse al estacionamiento del Polideportivo, descubrió que le habían destrozado uno de los cristales de su camioneta.
Aunque inicialmente limpió los vidrios y emprendió el regreso, a mitad de camino notó que le faltaban las llaves de su domicilio. Tras conseguir una copia, al ingresar a su vivienda se encontró con la peor escena: todas sus pertenencias estaban revueltas y le habían robado objetos de valor.
Lo que llamó la atención del periodista, y lo llevó a sospechar de un ataque planificado, es que dentro del vehículo no había ninguna documentación que indicara la dirección de su casa.
“Esto estaba programado, premeditado. Se nota que ya hace rato lo querían hacer. Me extraña que haya sido en el polideportivo y no en la calle”, expresó Marini entre lágrimas.
El fin de una etapa por temor: “Esta vez ganaron los malos”
Quebrantado por la situación, Marini confirmó que la gravedad del hecho lo obligó a tomar la decisión de abandonar la actividad periodística tras 24 años de trayectoria ininterrumpida para preservar la integridad de su entorno.
- Fin de las transmisiones: Esto es Chicago dejará de emitir programas y coberturas.
- Renuncia al periodismo: “Este video es de despedida porque me bajo, no quiero saber más nada. Me sacaron las fuerzas. Si son capaces de hacer esto, son capaces de cualquier cosa. Yo no podría soportar que a mi familia le pase algo”, enfatizó el cronista.
- Alejamiento de las canchas: El periodista admitió que el miedo le quitó “hasta las ganas de ir a la cancha”, aunque no descarta volver a la tribuna popular o platea en un futuro cuando baje la tensión.
A pesar de la fuerte sospecha de un “apriete” por su labor comunicacional, Marini aclaró que no posee pruebas materiales: “No culpo a nadie porque no tengo pruebas… pero lamentablemente pasó ahí”.
La postura oficial de Nueva Chicago
Horas después de que el video se volviera viral en las redes sociales, la Comisión Directiva de Nueva Chicago emitió un comunicado oficial. Si bien la institución se solidarizó con el damnificado y repudió el suceso, marcó una fuerte distancia respecto de las sospechas del periodista.
Desde el CANCH afirmaron que se trató de un “evento de inseguridad aislado y ajeno a la institución”, argumentando que en más de 40 años de actividad social nunca se había vivido una situación de características similares en sus playones.
Asimismo, las autoridades del club instaron de forma directa a Marini a aclarar sus dichos:
“Instamos al Sr. Marini tenga a bien aclarar el sentido de sus declaraciones en las que supuestamente atribuye la responsabilidad de lo sucedido a una intimidación por parte del Club. Sus declaraciones públicas afectan gravemente la imagen de esta institución”.
Finalmente, el club de Mataderos aseguró que, en caso de que el periodista ratifique la acusación de una presunta intimidación interna, la Comisión Directiva se pondrá a total disposición de la Justicia para instar la acción penal correspondiente y lograr el esclarecimiento definitivo del hecho.
