En medio del debate por las políticas de asistencia social ante la llegada de las bajas temperaturas, el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, reavivó la polémica en torno a las personas en situación de calle.
Durante una entrevista, el mandatario apuntó directamente contra los métodos de asistencia de los sectores religiosos, argumentando que las comidas comunitarias en la vía pública no resuelven la problemática de fondo y fomentan la permanencia en la intemperie.
“Tengo una discusión con la Iglesia en general. La lógica de darle comida y abrigo afuera, porque nunca los meten en la iglesia, los dejan puertas afuera, solo hace que vengan más y cada vez queden más dependientes de eso”, disparó con dureza el titular del Ejecutivo porteño.
El reclamo por los recursos y la “frontera” bonaerense
Macri insistió en que el objetivo de su gestión no es el asistencialismo tradicional, sino lograr que nadie duerma en la vía pública, promoviendo una reinserción integral a través del sistema estatal. En ese sentido, subrayó el fuerte impacto económico que representa sostener la infraestructura de los centros de inclusión social.
- Presupuesto compartido: El jefe de Gobierno denunció que una parte sustancial de los fondos de la Ciudad se destina a asistir a personas que cruzan desde el conurbano. “Nos cuesta un montón de plata. La mitad de esa plata la gastamos en gente que viene de la provincia”, aseguró.
- Volumen de asistencia: Para despegarse de las críticas sobre una supuesta falta de sensibilidad social, el mandatario detalló el alcance de la ayuda alimentaria oficial: “Nosotros no queremos que a nadie le falte comida. De hecho, damos 475 mil raciones de comida por día en la Ciudad de Buenos Aires”.
Paradores equipados e infraestructura para mascotas
Frente a la resistencia de algunos sectores de la población vulnerable a asistir a los refugios, el Gobierno porteño remarcó que se han adaptado las condiciones para derribar los “pretextos” habituales de quienes deciden quedarse en las veredas.
Como ejemplo, Macri destacó la reconversión de los centros de inclusión para adaptarlos a las necesidades de convivencia: “Damos muchas opciones. Tenemos un parador que inclusive tiene un canil para que vayan con sus mascotas, que era una de las excusas. O sea, un montón estamos haciendo”, puntualizó, concluyendo de forma tajante que “no es solución vivir en la calle”.
Las declaraciones ya comenzaron a generar repercusiones en distintos movimientos sociales y sectores eclesiásticos, quienes defienden la contención comunitaria de emergencia como una respuesta directa y urgente ante la crisis económica y habitacional vigente.
