Una manifestación convocada por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) frente a la sede del INTI, en el partido bonaerense de San Martín, terminó con heridos, intoxicados y una fuerte polémica institucional. Los efectivos porteños avanzaron con gases y palos contra trabajadores, gremialistas y empresarios pyme que reclamaban la declaración de la “emergencia económica” para el sector.

Una bandera, el detonante del conflicto

La movilización congregó a unas 500 personas, incluyendo a empleados del organismo, estudiantes, referentes de la CTA y gremios como la UOM, Aceiteros y Aeronáuticos, además del intendente local, Fernando Moreira.

El momento de mayor violencia se desató cuando los manifestantes intentaron desplegar sobre la calzada una bandera gigante con un mensaje dirigido al presidente Javier Milei, denunciando la desaparición de 25.000 pequeñas y medianas empresas. En ese instante, la Policía de la Ciudad avanzó con escudos antimotines y gas pimienta para liberar el carril.

Polémica por la jurisdicción: ¿Fuerzas porteñas en Provincia?

El operativo sembró un fuerte cruce institucional debido a la geografía del lugar:

  • El lugar: La protesta se realizó sobre la colectora de la avenida General Paz, del lado del partido de San Martín.
  • La controversia: Al tratarse de territorio bonaerense, la competencia correspondía a la Policía Bonaerense. Sin embargo, el desalojo fue ejecutado de forma directa por los agentes de la Ciudad de Buenos Aires, lo que podría derivar en presentaciones judiciales por haber actuado fuera de su territorio sin convenios previos.

El ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, se presentó en el lugar para intentar mediar en el forcejeo, pero quedó atrapado en medio del operativo. Tras los incidentes, Katopodis apuntó contra el Gobierno nacional: “No toleran que industriales, trabajadores y estudiantes expresen su descontento frente a una política de apertura indiscriminada de importaciones”.

Radiografía de la crisis: los números del sector industrial

Los oradores de la marcha justificaron la urgencia del reclamo basándose en estadísticas de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT):

Período / ContextoEmpresas perdidasImpacto en el Empleo
Pandemia de Coronavirus~14.000 firmasCaída del empleo por restricciones.
Últimos 2 años y medio (Gestión Milei)Más de 25.000 pymes fundidas300.000 puestos de trabajo destruidos.

“La represión es la única manera que encuentra el oficialismo para sostener un modelo económico que está devastando el entramado productivo”, denunció Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE Nacional.

Por su parte, Rubén Paleone, presidente de la Cámara de Manufactura del Cuero, señaló que sectores como el textil, el calzado y la indumentaria están completamente desprotegidos ante la recesión y la competencia externa.

Saldo de la jornada

Producto de los gases y los golpes con escudos, varios manifestantes debieron ser asistidos de forma improvisada a la vera de la autopista, lo que obligó a suspender la conferencia de prensa prevista por los gremios. A pesar del violento desenlace, las organizaciones sindicales y las cámaras empresarias aseguraron que profundizarán las medidas de fuerza en todo el país contra el proceso de desindustrialización.