El debate por la convivencia entre las aplicaciones de movilidad y el transporte tradicional vuelve a la Legislatura porteña. Un nuevo proyecto de ley busca establecer un marco regulatorio integral para plataformas como Uber, Cabify y DiDi, con el objetivo de “ordenar el espacio urbano” y garantizar la seguridad tanto de conductores como de pasajeros.

Los ejes centrales del proyecto

La propuesta de Fuerza por Buenos Aires (FxBA) apunta a sacar a las aplicaciones del vacío legal actual mediante varios mecanismos de control:

  • Registro Obligatorio (ROPDT): Se creará el Registro de Operadores de Plataformas Digitales de Servicios de Transporte, donde todas las apps y sus conductores deberán inscribirse para operar legalmente.
  • Piso Tarifario: Para evitar la competencia desleal con los taxistas, la iniciativa establece que la tarifa mínima de un viaje por app no podrá ser menor al valor de la bajada de bandera vigente para los taxis en la Ciudad.
  • Seguros y Requisitos: Se fijarán exigencias específicas de seguros de responsabilidad civil y condiciones técnicas de los vehículos, similares a las que hoy cumplen los servicios de transporte público.

¿Relación de dependencia o autonomía?

Uno de los puntos más sensibles del texto aborda la situación laboral de los conductores. Según explicó Peñafort, si bien se reconoce la autonomía de quienes gestionan su propio tiempo, la ley presumirá la existencia de una relación de dependencia cuando la prestación del servicio exceda ciertos límites objetivos fijados por la plataforma.

“Resulta indispensable garantizar estándares básicos de protección de transporte en igualdad de condiciones”, sostuvo la legisladora en los fundamentos del proyecto.

Seguridad vial y ordenamiento

Más allá de lo económico, la normativa busca que los operadores de transporte cumplan con las leyes de tránsito locales y se sometan a controles periódicos. Con esta medida, el bloque de FxBA intenta saldar una deuda histórica en la regulación del transporte particular, buscando un equilibrio entre la modernización tecnológica y la protección del sistema de transporte tradicional de la Ciudad.