La Ciudad de Buenos Aires registró en abril una inflación del 2,5%, cifra que genera optimismo en el equipo económico nacional como anticipo del dato oficial que se conocerá en los próximos días. Según el Instituto de Estadística y Censos porteño (Idecba), el indicador acumuló un 11,6% en el primer cuatrimestre de 2026 y una variación interanual del 32,4%.

Los rubros que más subieron

A pesar de la baja general, el costo de vida en la Ciudad estuvo impulsado principalmente por los servicios y rubros regulados, que continúan ejerciendo presión sobre el bolsillo de los porteños:

  • Transporte (5,4%): El principal motor del mes, afectado por las subas en combustibles, boletos de colectivos y pasajes aéreos.
  • Salud: Impactado por los ajustes constantes en las cuotas de medicina prepaga y el precio de los medicamentos.
  • Vivienda: Los alquileres y las expensas se mantuvieron al alza, consolidando la tendencia de los últimos meses.

En la vereda opuesta, el rubro Alimentos y bebidas no alcohólicas mostró un comportamiento moderado con un alza del 1,4%, gracias a la caída estacional en el precio de las frutas y una menor presión en productos frescos.

Expectativas por el dato del INDEC

El IPC porteño suele funcionar como un “termómetro” de lo que ocurre a nivel país. En este contexto, las consultoras privadas han comenzado a recalibrar sus proyecciones para el índice nacional de abril, estimando que podría ubicarse entre el 2,7% y el 2,8%.

De confirmarse esta tendencia, el Gobierno lograría quebrar la aceleración vista en marzo. No obstante, los analistas advierten sobre la brecha entre bienes y servicios: mientras que los productos físicos muestran estabilidad, los servicios (tarifas, salud, alquileres) siguen subiendo por encima del promedio, representando el mayor desafío para sostener el proceso de desinflación en el corto plazo.