El Club Social, Cultural y Deportivo Larrazábal, un verdadero emblema y punto de encuentro para los barrios de Liniers y Mataderos, sumó un nuevo y emotivo hito a su rica historia. La institución recibió el reconocimiento oficial de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires en conmemoración de su 80° aniversario, destacando su ininterrumpida labor comunitaria desde su fundación en 1946.

La distinción responde a la Resolución legislativa 49-2026, aprobada el pasado 9 de abril, la cual expresó el beneplácito del cuerpo de diputados y dispuso la entrega de una bandeja protocolar. El acto formal se llevó a cabo en la sede social de Avenida Larrazábal 829, donde la presidenta de la institución, Patricia Oillataguerre, recibió el galardón.

“Con mucho orgullo y el pecho inflado de felicidad… les compartimos este emocionante momento… Muchas gracias a todos y todas. El club es de esta maravillosa comunidad que siempre nos acompaña…”, expresaron con emoción desde las redes del club.

Una historia forjada entre el ring, el rock y el compromiso social

Fundado el 13 de enero de 1946, el Club Larrazábal guarda entre sus paredes algunos de los capítulos más singulares de la identidad porteña. En sus primeras décadas, el predio —cuya historia incluye la generosa donación de un lote por parte de socios que ganaron la lotería— se convirtió en un fuerte semillero del boxeo de los años 50. Por su ring pasaron numerosas camadas de jóvenes del interior del país y figuras de la talla de Roberto Castro, campeón argentino y sudamericano.

Sin embargo, el impacto del Larrazábal trasciende largamente lo deportivo, cruzándose de forma constante con la cultura popular y la resistencia civil:

  • Cuna de rock: El club fue el escenario elegido para el primer concierto en la historia de la mítica banda “La Renga”.
  • Espacio comunitario flexible: Sostuvo el funcionamiento del recordado jardín infantil “Topo Gigio” en los años 60, albergó a la Escuela de Psicología Social en los 90 y se convirtió en un concurrido club del trueque para ayudar a los vecinos durante la crisis del 2001.
  • Derechos Humanos y salud: En 1996 tuvo un rol clave en la creación de la Comisión de la Memoria de Liniers y Mataderos, y formó parte de la multisectorial vecinal que conquistó la creación de la Escuela Infantil N° 6 y el Centro de Salud y Acción Comunitaria (CeSAC) N° 4.

Presente activo: Inclusión, cultura y ecología

Este reconocimiento de la Legislatura —que se suma a la placa por los 75 años otorgada en 2021— encuentra al Club Larrazábal en plena actividad y adaptado a las demandas del siglo XXI.

Actualmente, el espacio funciona no solo como un centro de talleres artísticos (folclore, rock, tango, teatro y cine infantil), sino también como un polo de debate e innovación social. Entre sus propuestas estables destacan una biblioteca de géneros, ferias de emprendedores de la economía social y solidaria, y jornadas mensuales de reciclado.

Asimismo, reafirmando su alianza histórica con el CeSAC 4 y organismos públicos, el club continúa prestando sus instalaciones para postas de vacunación, prevención del dengue, testeos de ETS y jornadas de asesoramiento de ANSES, consolidándose como un faro indispensable para los vecinos del sudoeste porteño.