El aumento mensual estuvo impulsado por las subas en vivienda, transporte y tarifas. En tanto, una familia tipo necesitó más de $1,86 millones en mayo para pertenecer a la clase media, sin contemplar el costo del alquiler.
El costo de vida en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires volvió a encender las alarmas de la economía doméstica. De acuerdo con el último relevamiento del Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad (IPCBA), difundido por la Dirección General de Estadística y Censos porteña, la inflación de junio de 2025 se ubicó en el 2,1%, lo que representó una leve aceleración respecto del 1,6% registrado en mayo.
Con este resultado, el primer semestre del año cerró con un incremento acumulado del 15,3%, una variable clave para las proyecciones económicas de la segunda mitad del año en medio de negociaciones paritarias y reajustes en precios regulados.
Los rubros que más subieron
El índice del mes estuvo empujado principalmente por dos sectores clave que impactan de lleno en el presupuesto mensual:
- Vivienda, agua, electricidad, gas y combustibles: registró un alza del 3,1%, impulsada por ajustes en alquileres, expensas y tarifas de servicios públicos.
- Transporte: marcó un incremento del 3,1%, debido a las subas en el boleto de colectivo y los combustibles.
- Salud: anotó una variación del 2,6%.
- Alimentos y bebidas no alcohólicas: subió un 1,6%, moderando la presión sobre la canasta básica pero manteniendo el impacto en la mesa familiar.
La inflación interanual desacelera, pero mantiene la presión
En la medición interanual, la Ciudad registró una suba del 44,5%, lo que representa una desaceleración de 3,8 puntos porcentuales en comparación con el dato de mayo.
A pesar de esta tendencia a la baja en la comparación de doce meses, los analistas advierten que la cifra continúa en niveles elevados en términos históricos y afecta de manera desigual a la población, golpeando con mayor dureza a los sectores de menores ingresos.
¿Cuánto se necesitó para ser de clase media?
En paralelo a la evolución de los precios, el organismo estadístico porteño detalló los ingresos requeridos para delimitar los estratos sociales. Para el mes de mayo, una familia tipo de cuatro integrantes (dos adultos y dos niños) necesitó al menos $1.868.181 para ser considerada de clase media.
Este umbral se determina multiplicando la Canasta Total (CT) —que abarca alimentos, vestimenta, salud, educación y transporte— por un coeficiente de entre 1,25 y 4 veces. Sin embargo, la metodología oficial no incluye el costo del alquiler, por lo que el ingreso real necesario para un hogar inquilino resulta sensiblemente superior.
