A diferencia de la medición tradicional del INDEC —centrada únicamente en los ingresos mínimos requeridos para la Canasta Básica Total—, la pobreza multidimensional analiza el bienestar integral de la población: desde el acceso a la salud y una vivienda digna, hasta la calidad alimentaria, la educación y el trabajo.
Bajo esta mirada, una familia que cae temporalmente bajo la línea de pobreza monetaria por la pérdida del empleo no siempre padece privación multidimensional si logra sostener su estructura habitacional y educativa. Sin embargo, cuando las carencias se acumulan en varios aspectos en simultáneo, el impacto sobre la calidad de vida resulta profundo y estructural.
El pasado 15 de julio, el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires publicó los resultados del relevamiento realizado durante 2025 por la Dirección General de Estadística y Censos (DGEyC). El estudio ofrece una comparativa directa con la primera medición de este tipo hecha en 2021 —tras la pandemia— en conjunto con la Universidad Nacional de General Sarmiento y la Universidad de Bristol.
El resultado global muestra un claro retroceso: la pobreza multidimensional subió al 18,8 % a nivel general, y escala al 20,6 % cuando se analiza exclusivamente a hogares con niños, niñas y adolescentes de hasta 18 años.
Radiografía de la desigualdad porteña
Para el análisis territorial, la DGEyC divide a la Ciudad en tres grandes franjas socioeconómicas: el Norte (Comunas 2, 13 y 14), el Centro (Comunas 1, 3, 5, 6, 7, 11, 12 y 15) y el Sur (Comunas 4, 8, 9 y 10).
El reporte oficial refleja una disparidad geográfica marcada:
- Zona Norte: 6,5 % de pobreza multidimensional.
- Zona Centro: 19,3 % de pobreza multidimensional.
- Zona Sur: 30,4 % de pobreza multidimensional.
Pobreza Multidimensional por Zonas en CABA (2025)
[Norte] ██ 6,5%
[Centro] ███████ 19,3%
[Sur] ███████████ 30,4%
El promedio del 18,8 % para toda la Capital Federal oculta, según se desprende del estudio, focos de postergación severos concentrados en los barrios del sur, donde casi un tercio de la población vive con carencias básicas insatisfechas.
¿Cómo evolucionó cada sector desde 2021?
Al comparar los datos actuales con los obtenidos hace cuatro años, los distintos sectores de la Ciudad mostraron comportamientos dispares:
- El Norte se enriqueció: La pobreza multidimensional en las comunas con mayores recursos descendió del 7,4 % registrado en 2021 al 6,5 % en 2025.
- Golpe a la clase media del Centro: Esta franja sufrió el mayor impacto por la pérdida de poder adquisitivo e ingresos. La tasa saltó del 17,5 % al 19,4 %.
- Avances estructurales en el Sur: El sector sur registró una leve baja en el índice, pasando del 32,1 % al 30,4 %. Según detalla el análisis, esta mejora puntual no responde a un incremento en las remuneraciones, sino al impacto deferred de las obras de integración urbana, servicios y equipamiento del hogar desplegadas en años anteriores.
Un indicador que va más allá del bolsillo
El índice mide las carencias en cinco ejes clave definidos por la propia comunidad: alimentación, salud y cuidados, vivienda y servicios, equipamiento del hogar, y privación social/educación.
Ya en los registros de 2021, la dimensión más crítica había sido la alimentación (el 22,4 % de los hogares debió reducir porciones o saltearse comidas), seguida por la privación social y educativa (18,8 %), que abarca restricciones para el uso del transporte público, gastos cotidianos e integración social.
Los datos presentados este año confirman que, pese a ser el distrito con mayores recursos presupuestarios del país, la Ciudad de Buenos Aires enfrenta un desafío persistente para cerrar la brecha de desigualdad que separa a sus barrios.
