La Auditoría General de la Ciudad de Buenos Aires publicó un informe que pone bajo la lupa los millonarios desembolsos realizados por el Ejecutivo porteño durante el primer año de gestión de Jorge Macri. El relevamiento detectó que, durante 2024, el Gobierno de la Ciudad ejecutó $31.612 millones en el mantenimiento y funcionamiento de la flota vehicular de la Policía de la Ciudad (que incluye patrulleros, motos y móviles de apoyo), evidenciando severas debilidades en los mecanismos de control y una llamativa devaluación contractual.

De acuerdo con el documento del organismo de control, el presupuesto total del área se dividió de la siguiente manera:

  • Mantenimiento integral de la flota: $23.581 millones (74,6% del total).
  • Servicio de combustible: $7.590 millones (24% del total).
  • Otros conceptos operativos: $441 millones (1,4% del total).

Un contrato que se multiplicó por diez

El dato más alarmante del informe revela que tres de cada cuatro pesos auditados se concentraron en una única adjudicación: el servicio de mantenimiento integral mediante una red de talleres externos.

Esta contratación había sido otorgada originalmente en el año 2021 por un monto de $2.524 millones y un plazo de 24 meses. Sin embargo, durante el primer año de mandato de Jorge Macri, el contrato acumuló cuatro prórrogas consecutivas que sumaron 15 meses adicionales. Con estas extensiones, se autorizaron incrementos y convalidaciones por $27.090 millones.

Este volumen de aumentos representa un 1073% más respecto del monto adjudicado inicialmente, lo que significa que el costo final del servicio terminó costando más de diez veces su valor original.

Fallas en la supervisión de talleres y la carga de nafta

La tramitación y fiscalización de estos fondos estuvo a cargo de la Dirección General Logística y Flota, bajo la órbita del Ministerio de Seguridad porteño. Al examinar si se cumplieron las condiciones de economía, eficiencia y eficacia, la Auditoría detectó “debilidades” en las etapas de planificación, control y seguimiento.

El organismo de control detalló dos áreas críticas sin regulación eficiente:

  1. Falta de control documental en talleres: Se identificaron deficiencias en la supervisión de los valores que la empresa privada autorizaba para los repuestos, insumos y horas de trabajo en las reparaciones de los patrulleros.
  2. Falta de trazabilidad en el combustible: En la carga de nafta para los móviles policiales se comprobaron falencias para validar y controlar la información de los consumos durante la ejecución del contrato.

La Auditoría concluyó que la Ciudad careció de herramientas suficientes para prevenir y corregir desvíos, afectando directamente la transparencia de los recursos destinados a la seguridad ciudadana.

Una tendencia de expansión del gasto

Este informe sobre la flota policial se suma a otros relevamientos emitidos recientemente por los organismos de control que exponen gastos desmedidos bajo la actual administración porteña.

Entre los antecedentes inmediatos, se destacan las auditorías que revelaron un gasto de más de $57.000 millones en la recolección de residuos y los desembolsos de $274 millones de pesos por día en pauta publicitaria destinada a grandes medios de comunicación, marcando una tendencia de incremento del gasto público sin sus correspondientes auditorías internas en el primer año del exintendente de Vicente López al frente de la Capital.