David Lugones, referente de la Mesa de Urbanización del Barrio Padre Mugica, denunció que el nuevo plan de viviendas para la clase media en CABA se financia con el recorte de fondos destinados a los barrios populares. “Es una provocación”, sentenció.

Tras el anuncio del Gobierno de la Ciudad sobre la construcción de 379 viviendas destinadas a la clase media y la policía porteña en Constitución, Soldati y Nueva Pompeya, las voces de alerta no tardaron en llegar desde los sectores históricamente postergados. David Lugones, vecino del Barrio Padre Carlos Mugica y miembro del Comité de Crisis de la Mesa de Urbanización, se convirtió en el principal denunciante de lo que considera una maniobra para desfinanciar la integración sociourbana de las villas.

En una entrevista radial con Ciudad de Culto, Lugones no ahorró calificativos para describir la gestión de Jorge Macri, a quien acusó de desconocer la realidad territorial y de priorizar la rentabilidad sobre el derecho a la vivienda.

La denuncia de un “negocio encubierto”

Para Lugones, el traspaso de fondos de la urbanización hacia proyectos para sectores medios no es una simple redistribución presupuestaria, sino una declaración de principios. “El órgano competente acá es el Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC); el tipo lo mira con perfil de empresario y quiere hacer un negocio inmobiliario encubierto”, afirmó el referente.

Lugones señaló que la retórica oficial que busca contrastar el esfuerzo de la clase media con la asistencia a los barrios populares es falaz. En ese sentido, desmintió que el Estado entregue propiedades de forma gratuita en el Barrio Mugica: “A nadie le regalaron nada. Los vecinos perdieron su vivienda, que construyeron ellos mismos, y el Gobierno no les reconoció ese material. Les metieron una vivienda nueva todo eléctrica y a pagar a 30 años”.

Gentrificación y abandono: el día a día en el barrio

Más allá de las cifras presupuestarias, el entrevistado describió un panorama de precariedad y “expulsión lenta” que sufren los vecinos bajo la actual gestión. Lugones explicó que en el Barrio Mugica existe un proceso de gentrificación donde se utiliza la burocracia para desplazar a las familias. “Dejan familias enteras en la calle con un trámite administrativo y no judicial, como tendría que ser”, denunció.

Asimismo, detalló las deficiencias infraestructurales que persisten a pesar de las promesas de urbanización:

  • Falta de servicios básicos: “Todo el barrio no tiene gas natural; se manejan con garrafa”, aseguró.
  • Seguridad y emergencias: Recordó un episodio reciente donde “los bomberos no pudieron entrar porque el tipo [Macri] valló todas las calles principales”.
  • Calidad constructiva: Calificó a las nuevas viviendas como “descartables” y construidas con “material reciclado” en lugar de los materiales clásicos que exigían los vecinos.

“La famosa sábana corta”

Lugones concluyó la entrevista con una metáfora sobre el manejo de las arcas públicas en la Ciudad más rica del país. Consideró que el anuncio oficial es una “jugada para la tribuna” que busca distraer de los problemas de fondo.

“Eso de los fondos es la famosa sábana corta: quieren sacar de una para darle a la otra. Te tapás la cabeza y te destapás los pies. Es algo que es para la gilada”, sentenció el miembro de la Mesa de Urbanización, quien además responsabilizó políticamente a los funcionarios que “están de pasada” pero que deberán responder jurídicamente por el estado de la vivienda en la Ciudad.