Con un fuerte discurso enfocado en la seguridad y la autoridad, el Jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, dio inicio al ciclo lectivo en el Instituto Superior de Seguridad Pública (ISSP) de Villa Soldati. Ante una nueva camada de 2.152 cadetes de la Policía y 197 aspirantes a bomberos, el mandatario reafirmó que la seguridad es la prioridad absoluta de su gestión, respaldada por una inversión histórica que representa el 15,4% del presupuesto total de la Ciudad para 2026.
Durante el acto, Macri lanzó una advertencia tajante contra la delincuencia y marcó un cambio de paradigma en la política criminal de la Capital: “Asegurar el orden, el cumplimiento de la ley y proteger la propiedad privada en cada cuadra es una decisión inquebrantable. El que comete un delito sabe que vamos a ir a buscarlo, y si es extranjero, pediremos su inmediata expulsión del país”, sentenció.
Formación de élite y despliegue inmediato en las calles
El ISSP, una institución de 10 hectáreas considerada modelo en Latinoamérica, funciona como el centro neurálgico donde los futuros oficiales reciben una formación que combina rigurosidad académica y práctica operativa. Los cadetes de la Policía cursan una tecnicatura de dos años, aunque el esquema actual permitirá que mil nuevos agentes egresen en julio para sumarse al patrullaje preventivo tras su primer semestre de instrucción intensiva.
Por su parte, los aspirantes a Bombero Calificado atraviesan un año de internado con formación en técnicas de vanguardia, como el uso de nuevos simuladores de incendios que reproducen condiciones reales de siniestros. Desde 2017, este sistema de formación profesional ha volcado a las calles a más de 11.000 policías y 1.000 bomberos, consolidando una fuerza propia altamente capacitada.
Inversión récord: tecnología y “baja letalidad”
Para sostener esta estructura, la Ciudad destinará $2,6 billones este año a la seguridad. Esta inversión se traduce en un despliegue tecnológico y de equipamiento sin precedentes para los más de 27.000 agentes activos:
- Armamento moderno: Se incorporaron 600 armas de baja letalidad (Taser y Byrna), permitiendo intervenciones más seguras en zonas de alta afluencia.
- Vigilancia total: La red de monitoreo ya alcanza las 16.000 cámaras y se han instalado 400 “Puntos Seguros” para asistencia inmediata al vecino.
- Geolocalización: Los efectivos cuentan con 7.000 nuevos chalecos antibalas equipados con rastreo en tiempo real.
- Renovación de flota: Se sumaron patrulleros con un nuevo diseño estético (negro con detalles blancos), además de camionetas, motos y cuatriciclos.
Un balance con cifras históricas de descenso del delito
El Gobierno porteño vincula directamente este despliegue con la mejora en las estadísticas criminales. Según los datos oficiales de 2025, el delito en la Ciudad registró una caída cercana al 30%, alcanzando los niveles más bajos de los últimos 25 años.
Uno de los datos más contundentes es el del robo de automotores, que se redujo un 92% en comparación con su pico histórico de 2002, ubicándose incluso por debajo de las cifras registradas durante la pandemia. “No vamos a retroceder un centímetro porque esta es y seguirá siendo la Ciudad más segura para vivir e invertir en libertad”, concluyó Macri ante la Plaza de Armas del Instituto.
