En 1925, el paisaje urbano del barrio porteño de Mataderos cambió para siempre con la apertura del Cine Teatro Alberdi. Ubicado sobre en la avenida homónima, a pocos metros de la intersección con Martiniano Leguizamón, el establecimiento se convirtió en la segunda sala cinematográfica de la zona y pasó a ser, de inmediato, un punto de referencia indispensable para los vecinos.
Fundado por Pedro Accame, el lugar no tardó en consolidarse como el corazón cultural del sector este del centro comercial del barrio. Su propuesta combinaba la proyección de películas con espectáculos en vivo, transformando su escenario en un punto de encuentro para la comunidad durante las primeras décadas del siglo XX.
El escenario de las grandes leyendas
Durante la época dorada de la música popular argentina, el Cine Teatro Alberdi albergó a las figuras más destacadas del tango y el folclore. Por sus tablas pasaron íconos de la talla de Carlos Gardel, Agustín Magaldi, Ignacio Corsini, Charlo, Libertad Lamarque, Tita Merello, Rosita Quiroga y Hugo del Carril, dejando una huella imborrable en la memoria colectiva de los asistentes.
Acontecimientos que marcaron al barrio
La historia de la sala también guarda momentos de gran impacto local. En 1944, mientras el edificio atravesaba un proceso de remodelación, un trágico accidente de tránsito registrado en las inmediaciones —vinculado a los materiales de obra dispuestos sobre la calzada— quedó marcado en los registros y crónicas vecinales de la época.
A pesar de las transformaciones urbanas y del paso del tiempo, el Cine Teatro Alberdi sentó las bases para el posterior auge de los cines de barrio en la zona, abriendo el camino para otros recintos emblemáticos que surgieron en décadas posteriores, como el recordado Cine Teatro El Plata.
