El Microcentro de la Ciudad de Buenos Aires suma una parada imperdible tanto para los amantes de la historia como para los fanáticos de la buena mesa. El Palacio Peña, ubicado en la peatonal Florida 460, volvió a abrir sus puertas al público de la mano del emprendimiento Casa República, que instaló allí su propuesta gastronómica.
Construido en 1902 como una residencia familiar de elite, el edificio ostenta un marcado estilo academicista francés. Su traza lleva la firma del renombrado arquitecto Julio Dormal, figura clave en la historia de la arquitectura argentina por su participación decisiva en la finalización del Teatro Colón y el Palacio del Congreso.
Una obra maestra de la belle époque porteña
Tras haber funcionado a partir de 1923 y durante casi un siglo como la sede principal de la Sociedad Rural Argentina, la propiedad fue sometida a una cuidadosa puesta en valor para preservar el esplendor de sus salones.
En una recorrida por sus ambientes, los visitantes pueden contemplar detalles ornamentales y materiales de categoría excepcional:
- Mármoles importados en sus escalinatas y pasillos principales.
- Vitrales artísticos que filtran la luz natural y aportan calidez a las salas.
- Pisos de madera maciza y delicadas molduras de yeso en los techos.
Gastronomía accesible en un entorno imperial
La propuesta de Casa República busca democratizar el acceso al patrimonio porteño: permite al público recorrer y almorzar o cenar en una residencia histórica de primer nivel a precios que destacan por ser totalmente accesibles.
Con un menú versátil diseñado para adaptarse a distintas horas del día y a todo tipo de públicos, la reapertura del Palacio Peña se perfila como un nuevo hito en la puesta en valor del centro porteño.
