A partir de una entrevista de nuestro editor, Pablo Seoane, con el historiador e investigador del CONICET, Jorge Núñez, ambos charlaro sobre el libro Los Piojos: una historia documentada (El legado y la pasión). Durante la charla, el autor abordó los orígenes de este exhaustivo proyecto independiente de investigación de más de seis años, detallando su metodología de trabajo en archivos históricos como la Biblioteca Nacional y cómo su doble condición de académico y vecino de Palomar lo llevó a reconstruir los hitos fundamentales de la emblemática banda de rock argentino.

Durante la conversación, Núñez repasó pasajes poco conocidos de la trayectoria de la agrupación y de su líder, Andrés Ciro Martínez, que van desde su inclinación inicial por la historia y el teatro en la década de 1980 hasta los primeros años del grupo. Asimismo, el investigador analizó la compleja relación entre la banda y los medios de comunicación hegemónicos de los noventa, señalando el marcado ninguneo que sufrieron por parte del suplemento Sí! de Clarín y de la crítica musical tradicional antes de su masiva consolidación popular a mediados de esa década.

El autor explicó la rigurosidad documental que sustenta la obra, sustentada en la revisión de legajos laborales, expedientes académicos, archivos de inteligencia y coberturas de prensa internacional, prescindiendo deliberadamente del formato de entrevista periodística tradicional. El libro focaliza su relato en el período que va desde la incorporación formal de Ciro como vocalista en 1989 hasta la histórica presentación de la banda en el Estadio River Plate en diciembre de 2003, considerada la cima de su convocatoria masiva.

Finalmente, el diálogo se extendió hacia otras facetas del perfil profesional de Núñez, quien también se especializa en la historia del sistema penitenciario argentino y en el análisis de los movimientos armados de los años setenta. El historiador concluyó reflexionando sobre el impacto del regreso de la banda a los escenarios y el valor de abordar el fenómeno del rock nacional a través de metodologías científicas y herramientas de las ciencias sociales.

Pablo Seoane: Jorge, ¿cómo llega un historiador del CONICET a meterse tan de lleno en la historia de Los Piojos?

Jorge Núñez: Mirá, fue por varias cosas. Por un lado, soy de Palomar y conozco a la banda desde los tempranos noventa. Por otro lado, descubrí en una entrevista que a Ciro siempre le gustó la historia y hasta quiso estudiarla. Empecé juntando material de forma artesanal en la Biblioteca Nacional desde 2018, revisando revistas culturales y suplementos de época como el y el NO, hasta darle un formato de investigación rigurosa.

Pablo Seoane: Noté que en el libro marcas un ninguneo bastante claro hacia la banda en sus inicios. ¿Por qué crees que se daba eso, tanto en medios como Clarín como en el propio mundillo del rock?

Jorge Núñez: En los medios principales influyó mucho el camino independiente que siempre eligieron Los Piojos. En cuanto al ambiente de los músicos, es más curioso: salvo excepciones como el Indio Solari, Sky o Ricardo Mollo, que los votaron muy al principio, durante años desaparecieron de las encuestas anuales. Mientras la banda llenaba lugares cada vez más grandes paso a paso, la crítica y gran parte del ambiente no lo estaba registrando.

Pablo Seoane: ¿Qué aspectos inéditos o poco conocidos de Andrés Ciro Martínez pudiste documentar en este archivo?

Jorge Núñez: Cosas muy interesantes desde lo documental, como su legajo laboral de dos meses en la empresa estatal SEGBA en 1988 o su analítico del CBC. También su faceta previa como actor de teatro under, una formación que después volcó claramente en su expresividad sobre el escenario. Incluso encontré en el archivo de Abuelas de Plaza de Mayo una foto de 1989 donde aparece un Ciro de 20 años parado detrás de Estela de Carlotto en un reclamo.

Pablo Seoane: El libro abarca una etapa muy específica de la banda, ¿hasta qué punto de su historia llega esta publicación?

Jorge Núñez: El libro cierra exactamente el 20 de diciembre de 2003, con el primer Estadio River Plate que hicieron. Decidí cortarlo ahí porque investigar los 15 años previos llevó un trabajo documental implacable de revisar hasta la última piedra. Para abordar los años posteriores hasta la separación de 2009 o la actualidad, preferí no improvisar con un par de notas sueltas y dejar abierta la posibilidad de una entrega futura.