La disputa en torno al desarrollo inmobiliario sin control en los barrios residenciales sumó un nuevo y clave hito judicial. La Cámara de Apelaciones desestimó de forma tajante un recurso de inconstitucionalidad impulsado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y ratificó la vigencia de la medida cautelar que mantiene frenada la construcción de una torre de grandes dimensiones en Ercilla 7653, en el corazón de Barrio Naón.
La resolución representa un duro revés para la estrategia legal de la administración que encabeza Jorge Macri, la cual buscaba reactivar de inmediato los trabajos edilicios. De esta manera, el megaproyecto —bautizado irónicamente por los vecinos como “El Obelisco” debido a su desproporcionada altura en comparación con el perfil de casas bajas de la zona— deberá seguir completamente paralizado mientras la Justicia define el fondo del amparo ambiental presentado por las familias afectadas.
Un conflicto que expone el modelo urbanístico porteño
El conflicto en esta zona de la Comuna 9 se inició cuando los residentes detectaron que se había otorgado un permiso de edificación a gran escala en un sector consolidado de calles tranquilas y residenciales. Desde el agrupamiento Colectivo No a las Torres – Barrio Naón, sostienen que el caso expone un “modelo de especulación” que prioriza los negocios de las constructoras sobre la planificación territorial y la calidad de vida de los habitantes.
Según alertan los propios vecinos, el avance de estas moles de cemento impacta de lleno y de manera negativa en:
- El colapso de los servicios públicos básicos (agua, luz y cloacas).
- La alarmante pérdida de espacios verdes y suelo absorbente.
- El aumento del caos de tránsito y la saturación del estacionamiento en calles internas.
- La paulatina degradación de la identidad social e histórica del barrio.
Fuertes críticas a la gestión de Jorge Macri
Tras conocerse el fallo de la Cámara, desde la organización vecinal apuntaron contra las prioridades del Ejecutivo de la Ciudad. Cuestionaron fuertemente que la gestión de Jorge Macri decida destinar recursos y tiempo para apelar sistemáticamente los fallos ambientales de la Justicia en lugar de abrir mesas de diálogo reales con los contribuyentes y vecinos.
“El conflicto podría haberse evitado con procesos de participación ciudadana efectivos y evaluaciones ambientales serias antes de autorizar estos emprendimientos”, remarcaron desde el colectivo. Asimismo, aclararon que el problema excede a la torre de la calle Ercilla: existen serios temores y alertas por otros proyectos previstos en parcelas de la calle Saladillo y terrenos pertenecientes a Vialidad Nacional.
Los tres reclamos centrales de los vecinos
Con el respaldo de la vigencia de la medida cautelar, el Colectivo No a las Torres volvió a formalizar sus exigencias urgentes dirigidas al Gobierno de la Ciudad:
- Transparencia informativa: Acceso público irrestricto a todos los expedientes y proyectos inmobiliarios en trámite previstos para la Comuna 9.
- Participación vinculante: Mecanismos de consulta real, incluyendo audiencias públicas que tengan carácter vinculante antes de dar luz verde a obras de gran envergadura.
- Planificación integral: El dictado y sanción de una normativa urbanística específica que proteja la fisonomía residencial de Barrio Naón y ponga límites definitivos de altura.
Esta victoria judicial en el sudoeste porteño se alinea con una ola de reclamos similares que recorre distintos puntos de la Capital Federal. Frente a una política oficial enfocada en aumentar la densidad constructiva, la movilización vecinal de Barrio Naón promete mantenerse en pie de lucha para asegurar que el desarrollo urbano de la Ciudad incorpore, de una vez por todas, criterios democráticos y ambientales.
