Reparación a cargo de Gnomon del reloj central del mercado de Hacienda en el barrio de Mataderos. 21.05.2026 Foto Maxi Failla

El barrio de Mataderos avanza hacia la recuperación de su mayor símbolo identitario. El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, a través del Ministerio de Espacio Público, lleva adelante un ambicioso plan de puesta en valor edilicia en el Antiguo Mercado de Hacienda. El hito más esperado de esta intervención es la restauración y reactivación del reloj monumental ubicado en la torre principal, el cual volverá a funcionar tras haber estado apagado por más de diez años.

El complejo, declarado Monumento Histórico Nacional, recuperará el esplendor de su torre de 20 metros de altura, un faro urbano y punto de encuentro clave para el sur de la Capital Federal.

Una joya mecánica del siglo XIX

Los trabajos de precisión en la torre principal incluyeron el acondicionamiento del espacio interior, el montaje de un nuevo soporte y la restauración minuciosa del mecanismo original, fabricado a fines del siglo XIX por la prestigiosa firma francesa Prost Frères, especialista en relojería monumental.

La emblemática máquina es totalmente mecánica: indica el paso del tiempo mediante campanadas (una por cada hora y una adicional en las medias horas) y requiere que se le dé cuerda de forma manual una vez por semana.

La tarea de revivir este gigante estuvo a cargo de Guillermo del Valle, un experto relojero reconocido por haber restaurado piezas históricas en la Casa Rosada y el Cabildo de Buenos Aires. Si bien los ajustes técnicos ya concluyeron, el dispositivo volverá a ponerse en marcha oficialmente en los próximos meses, una vez que finalicen las obras civiles que rodean al edificio.

Arqueología del color: el regreso al tono rosa original

El proyecto de restauración integral contempla las fachadas, carpinterías, herrerías artísticas y elementos ornamentales del edificio en forma de “U”. Uno de los desafíos más complejos fue determinar el color histórico de las paredes.

Para lograrlo, el Ministerio realizó una minuciosa investigación que combinó el análisis de documentos, postales y fotografías antiguas con estudios estratigráficos (raspado por capas de la pintura). Así se descubrió una evolución cromática que pasó por tonos siena, bermellón, ocres, grises y rosados desde su inauguración.

Finalmente, con el aval de la Comisión Nacional de Monumentos, se decidió pintar el complejo con un tono rosa con detalles en blanco desaturado a la cal. Esta elección respeta las prácticas constructivas de principios del siglo pasado y consolida la identidad visual que el edificio conserva en la memoria colectiva de los vecinos desde hace más de 45 años.

La puesta en valor de “El Resero” y el entorno

Los trabajos también alcanzaron a la famosa escultura de bronce “El Resero”, emplazada justo frente al edificio central. Especialistas de Monumentos y Obras de Arte (MOA) realizaron una fotogrametría completa de la estructura para evaluar su estado. Luego, procedieron a la limpieza profunda de la base de granito y de la figura de bronce, removieron la vegetación invasiva, recuperaron las pátinas originales y aplicaron un tratamiento de protección contra la corrosión.

Un predio ligado a las tradiciones tradicionales

Inaugurado en 1901 como parte del complejo “Nueva Chicago”, el Antiguo Mercado de Hacienda fue el corazón de la comercialización ganadera y el motor económico de la zona. En sus pabellones funcionaron históricamente oficinas públicas, fondas, una escuela y una estación sanitaria.

En la actualidad, el predio mantiene su mística intacta: un sector alberga al Museo Criollo de los Corrales y sus calles exteriores continúan siendo la sede de la tradicional Feria de Mataderos (Feria de Artesanías y Tradiciones Populares Argentinas), declarada Patrimonio Cultural de la Ciudad, que cada domingo atrae a miles de turistas y vecinos.