Quienes transitan por la Avenida del Libertador al 1902, en el corazón de Recoleta, se topan de frente con una fachada imponente que evoca la sofisticación de las calles más elegantes de París. Se trata del Palacio Errázuriz Alvear, la antigua residencia de la aristocrática pareja conformada por el embajador chileno Matías Errázuriz Ortúzar y la argentina Josefina de Alvear.

Hoy, este majestuoso edificio de estilo neoclásico francés funciona como el Museo Nacional de Arte Decorativo (MNAD) y se consolida como una de las propuestas culturales y turísticas gratuitas más atractivas de la Ciudad de Buenos Aires.

Diseñado en 1911 por el prestigioso arquitecto francés René Sergent y construido entre 1911 y 1917, el palacio refleja la opulencia y el refinamiento de la Belle Époque porteña. Durante los dieciocho años que la familia habitó el lugar, sus lujosos salones fueron escenario de fastuosas recepciones, conciertos y bailes de caridad. Sin embargo, detrás de su estética clásica, la residencia escondía la tecnología más avanzada de principios del siglo XX, incluyendo calefacción central, dos ascensores y un novedoso sistema de aspiración centralizada de polvo.

Un patrimonio artístico de valor internacional

En 1936, el Estado Nacional adquirió la residencia y gran parte de la colección privada que los Errázuriz Alvear habían reunido tras una década de vida en Europa. Un año después, el 18 de diciembre de 1937, el espacio inauguró formalmente como museo.

Desde entonces, su patrimonio creció de forma notable gracias a donaciones de coleccionistas de todo el mundo, superando en la actualidad las 6.000 piezas. Los visitantes pueden recorrer una imponente muestra de artes aplicadas, diseño y bellas artes que abarca desde los siglos XVI al XX, entre las que se destacan:

  • Pinturas magistrales: Obras como Jesús con la cruz a cuestas de El Greco, además de piezas de maestros de la talla de Manet, Sorolla, Corot y Fragonard.
  • Escultura y ebanistería de autor: Creaciones de los escultores franceses Auguste Rodin y Antoine Bourdelle, junto a refinados muebles firmados por Jean-Henri Riesener y Georges Jacob.
  • Reliquias de la realeza: Un histórico reloj de bronce que sirvió como regalo de bodas para los reyes Luis XVI y María Antonieta, y tapices flamencos de los siglos XV y XVI en el Gran Hall.
  • Porcelanas y miniaturas: Vajilla de las exclusivas manufacturas de Sèvres y Meissen, porcelana china de las dinastías Ming y Qing, y una delicada colección de miniaturas europeas.

Además de su recorrido principal por los departamentos familiares y las áreas de recepción, el museo cuenta con un jardín histórico de estilo francés que prolonga la arquitectura hacia el exterior y una planta de subsuelo reservada para muestras temporarias de artistas contemporáneos.

Guía práctica para el visitante

Bajo la dirección del Lic. Hugo Pontoriero, el museo depende de la Secretaría de Cultura de la Nación y mantiene una política de acceso libre y gratuito para todo el público.

  • Días y horarios: Miércoles a domingos, de 13:00 a 19:00 h (último ingreso a las 18:30 h). Lunes y martes cerrado.
  • Visitas guiadas gratuitas: Miércoles a domingos a las 16:00 h, sin necesidad de reserva previa.
  • Dirección: Av. del Libertador 1902, Recoleta, CABA.
  • Contacto para delegaciones: Para coordinar visitas escolares, turísticas o institucionales, se puede contactar al establecimiento vía correo electrónico a educacionmnad@gmail.com y visitasmnad@gmail.com.