Los vecinos de Barrio Naón expusieron su preocupación y malestar por una serie de episodios de violencia e incivilidades que se registran de manera recurrente durante las madrugadas de los fines de semana. De hecho, según publicaron en redes el colectivo No a las torres…, la falta de presencia policial y de controles municipales ha transformado la convivencia en el lugar, impidiendo el descanso de los frentistas.
Entre los principales reclamos se destacan las peleas en la vía pública, la ingesta excesiva de alcohol en parques y plazas, así como ruidos molestos constantes provocados por música a alto volumen y picadas de motos.
Descontrol nocturno y secuelas en la vía pública
De acuerdo con el testimonio de los residentes, grupos de personas deambulan entre los espacios públicos del barrio durante toda la noche. Además del impacto acústico, señalan el deterioro del espacio urbano como una consecuencia directa de la falta de fiscalización.
“Durante toda la noche hay personas consumiendo alcohol, gritando y haciendo sus necesidades en las veredas y frentes de las viviendas. Al día siguiente, el barrio amanece lleno de vidrios de botellas rotas”, señalaron frentistas afectados.
Alerta por la densificación y la seguridad futura
El conflicto reabrió el debate sobre el modelo de desarrollo urbano en la zona. Residentes locales advierten que la proliferación de obras de construcción y el aumento de la densidad poblacional agravarán los problemas de infraestructura y seguridad si no se toman medidas preventivas a tiempo.
Ante este panorama, la comunidad del barrio ha dirigido sus reclamos hacia las autoridades del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y funcionarios del área de seguridad, exigiendo presencia policial efectiva, patrullaje preventivo y controles sobre el consumo de alcohol en la vía pública para restituir la tranquilidad en la zona.
