La reconocida actriz Malena Alterio volvió a pisar suelo porteño para presentar este fin de semana la obra Los que hablan, una pieza de humor surrealista dirigida por Pablo Rosal que coprotagoniza junto a Luis Bermejo. Las funciones se llevan a cabo durante solo tres días en el Teatro Sarmiento (Av. Sarmiento 2715), ubicado en Palermo, aprovechando una escala previa tras su paso por el Festival Internacional de Teatro de Montevideo, Uruguay.
La propuesta, estrenada originalmente en 2020 en el Teatro del Barrio de Madrid, explora las complejidades y contradicciones de la comunicación humana a través de dos personajes minimalistas —dos actores, dos sillas, una mesa y mucha complicidad— que transitan por zonas de silencios prolongados y expresiones guturales. Según la propia actriz, la obra invita al público a reflexionar sobre cómo nos relacionamos y construimos las conversaciones en una época fuertemente atravesada por la tecnología y las pantallas.
Además de su faceta teatral, la visita de Alterio a la Argentina tuvo un profundo sentido emotivo. Días atrás, la artista y su hermano Ernesto rindieron homenaje a su padre, el recordado actor Héctor Alterio, depositando parte de sus cenizas en el Panteón de los Actores del Cementerio de Chacarita, un emotivo reencuentro con el barrio y los afectos que marcaron sus raíces.
Pablo Seoane y Malena Alterio
Pablo Seoane: Para comenzar, me gustaría saber cómo se preparan para interpretar este texto tan particular, que llevan realizando desde hace seis años, y cuáles son sus expectativas ante la recepción del público porteño.
Malena Alterio: Llevamos ya seis años representándola con un balance sumamente positivo. Es una producción del Teatro del Barrio, un espacio independiente de Madrid al que admiramos profundamente y que nos cuidan mucho. Al tratarse de una propuesta minimalista —compuesta únicamente por dos actores, dos sillas, una mesa, dos vasos y una jarra de agua—, todo recae sobre nuestros cuerpos, palabras, silencios, incomodidades y la propia absurdidad de las situaciones. Todo ello es lo que hoy presentamos en el Teatro Sarmiento.
Pablo Seoane: La obra transita por momentos de gran incomodidad, expresividad gutural y profundos silencios. ¿Cómo ha sido el proceso de construir y habitar este personaje dentro de dicha propuesta?
Malena Alterio: Se trata de una creación de nuestro autor, Pablo Rosal, quien plantea esencialmente a dos clowns o seres extraños que intentan descifrar qué significa hablar, estructurar una frase y entablar una conversación genuina. A través de este recorrido por diversos ejemplos de la interacción humana, la obra busca llegar a conclusiones reflexivas. Es cierto que al inicio los silencios prolongados suelen desconcertar al público, generando una sensación inicial de extrañeza; sin embargo, al mantener la atención, se descubre una lógica interna muy divertida e incitadora al pensamiento.
Pablo Seoane: Esta reflexión sobre el uso de la palabra y el silencio conecta directamente con la actualidad, donde la comunicación digital y la tecnología tienden con frecuencia al aislamiento. ¿Cómo vive personalmente esta problemática frente a las dinámicas de las nuevas generaciones?
Malena Alterio: Me considero bastante torpe con la tecnología y el uso del teléfono móvil. Vivimos en un entorno diseñado de tal manera que nos arrastra a sumergirnos de forma constante en las pantallas, descuidando el contacto visual directo y el encuentro interpersonal. Considero fundamental conservar la fortaleza necesaria para manejar estas herramientas y evitar que sean ellas las que nos controlen.
Pablo Seoane: ¿Cómo se gestó esta repentina visita a la ciudad de Buenos Aires para realizar estas únicas funciones?
Malena Alterio: Estábamos trabajando en Montevideo, Uruguay, participando en el Festival Internacional de Teatro con dos funciones muy gratificantes. Al encontrarnos tan cerca geográficamente, nos pareció una oportunidad imperdible presentar esta pieza singular ante el público argentino. Por ello decidimos coordinar esta estancia breve de tres días, con la esperanza de dejar una huella positiva y, por qué no, la posibilidad de regresar en el futuro.
Pablo Seoane: Nacida en Buenos Aires y radicada en España desde su infancia, ¿qué sentimientos le despierta este reencuentro con la capital argentina?
Malena Alterio: Este lugar representa un espacio familiar y profundamente propio. Me reconozco inmediatamente en los aromas, la gastronomía, el acento, la música, el paisaje urbano y las costumbres cotidianas. Todo ello forma parte indisociable de mi infancia, de mis raíces y de mi identidad, por lo que estar aquí se siente verdaderamente como estar en casa.
Pablo Seoane: Sopesando su historia personal, ¿podría decir que se siente argentina?
Malena Alterio: Me siento identificada con ambas culturas de una manera muy dividida. Toda mi etapa formativa y de desarrollo tuvo lugar en España, país que forma parte fundamental de mi identidad, pero la conexión con mis orígenes argentinos permanece intacta. Poseer dos referencias culturales tan fuertes resulta un rasgo exótico y sumamente enriquecedor.
Pablo Seoane: Recientemente, usted y su hermano Ernesto protagonizaron un emotivo homenaje al depositar parte de las cenizas de su padre, el recordado actor Héctor Alterio, en el Panteón de los Actores del Cementerio de Chacarita. ¿Cómo vivieron esa ceremonia?
Malena Alterio: Fue un momento sumamente emotivo. Decidimos hacerlo público para que todos sus seguidores supieran que una parte de las cenizas de papá descansa en el barrio de Chacarita, el sitio de la calle Otero que fue testigo de su infancia, sus primeros afectos y gran parte de su vida. A pesar del exilio, Argentina siempre estuvo presente en él, por lo que nos pareció significativo que reposara allí, rodeado de sus entrañables compañeros de profesión, muy cerca además de Miguel de Molina, a quien tanto admiraba.
Pablo Seoane: ¿Qué legado considera que le dejó su padre en el plano profesional y humano?
Malena Alterio: Me ha enseñado absolutamente todo, tanto en el ámbito de la actuación como en la vida misma. Era una persona sumamente sabia que no imponía nada, sino que enseñaba a través de la observación de su manera de transitar el mundo, su trabajo, su familia y su inagotable sentido del humor. Considero que aspiro tan solo a alcanzar una mínima parte de lo que él fue.
Pablo Seoane: Desde su perspectiva en el exterior, ¿cómo analiza la situación actual que atraviesa el sector artístico y cultural en la Argentina bajo las políticas del gobierno vigente?
Malena Alterio: Considero que atravesamos un momento complejo, tanto a nivel nacional como global, ante las diversas posturas de los actuales líderes políticos. Si bien me resulta complejo emitir un juicio categórico al residir en la distancia, las políticas y declaraciones públicas que se implementan generan discrepancias profundas. Ante este escenario, es necesario sostener la firmeza, resistir los momentos adversos y apelar siempre al sentido común y a la humanidad.
Pablo Seoane: Para finalizar, luego de estas funciones en el Teatro Sarmiento, ¿cuáles son sus próximos proyectos profesionales en España?
Malena Alterio: Actualmente tengo pendientes de estreno un par de proyectos cinematográficos recientes y continúo con la gira en España de la obra La vida extraordinaria, escrita por nuestro compatriota Mariano Tenconi Blanco y protagonizada junto a Carmen Ruiz, la cual está teniendo una gran recepción. Afortunadamente el trabajo no falta, aunque en nuestra profesión la inestabilidad siempre es una constante latente.
