Un informe del Centro de Estudios de la Facultad de Agronomía de la UBA advierte que el anteproyecto del Gobierno porteño reduce de 15 a 6 las zonas de recolección y elimina la obligatoriedad de incorporar recuperadores urbanos. Advierten sobre un posible sesgo hacia la privatización.

La Subsecretaría de Ambiente de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA) y los integrantes del programa FAUBA Verde manifestaron su profunda preocupación ante el nuevo pliego de licitación que impulsa el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para la recolección, traslado y tratamiento de los residuos sólidos urbanos secos (reciclables).

Según advierten desde la casa de estudios, las condiciones planteadas en el anteproyecto de licitación amenazan con marginar a las cooperativas de recuperadores urbanos, actores centrales del modelo de gestión ambiental porteño desde la sanción de la Ley N.º 992 de recolección diferenciada y la Ley N.º 1.854 de “Basura Cero”.

Un informe técnico analiza los cambios de reglas

A través del informe ¿Reciclado con inclusión o privatización? Lo que está en juego en el nuevo pliego de la Ciudad, elaborado por el Centro Interdisciplinario de Estudios en Políticas Ambientales (CIEPA-FAUBA), se detallaron los principales ejes de modificación técnica y operativa:

  • Concentración de áreas de cobertura: Las zonas de trabajo en el territorio porteño se reducirán de 15 a 6, elevando la escala financiera y operativa requerida para competir por cada contrato.
  • Mayores barreras de ingreso: Se fijan exigencias administrativas y económicas más complejas, difíciles de cumplir para la infraestructura de las organizaciones sociales.
  • Aislación para el sector cooperativo: Del total de las 6 zonas proyectadas, solo una quedaría preadjudicada a una cooperativa de reciclaje.
  • Pérdida de la obligatoriedad social: La inclusión de recuperadores urbanos en la plantilla de trabajo dejará de ser una condición excluyente para las empresas oferentes y pasará a ser únicamente un criterio secundario de puntuación.

“Estos cambios deben analizarse no solo desde la dimensión operativa de la gestión de residuos, sino también teniendo en cuenta las consecuencias sociales y económicas para quienes desarrollan tareas de recuperación de materiales”, remarcaron desde la Subsecretaría de Ambiente y FAUBA Verde.

El trabajo con la comunidad universitaria

Desde la Facultad de Agronomía resaltaron el vínculo que mantienen con cooperativas del sector, como El Álamo y Reciclando Trabajo y Dignidad, espacios con los que desarrollan prácticas profesionales, pasantías, charlas educativas y proyectos de tesis focalizados en la economía circular con inclusión social.

Ante este panorama, la comunidad académica se sumó al reclamo de las organizaciones de recicladores para preservar un modelo de gestión pública de residuos que sostenga los puestos de trabajo y el enfoque ambiental participativo en la Capital Federal.