Conocido formalmente como Barrio Manuel Dorrego entre 1955 y 2013, este conjunto habitacional representa una de las obras de vivienda social más icónicas del peronismo. Su diseño racionalista, su rica vida comunitaria y los mitos urbanos que lo rodearon a lo largo de décadas.
BUENOS AIRES — Emplazado en el barrio de Mataderos y contiguo al estadio del Club Atlético Nueva Chicago, el Barrio Los Perales se extiende a lo largo de 200.000 m². Proyectado por los arquitectos Augusto Pieres, Dermot José Grehan y Bartolomé Repetto, el complejo fue inaugurado en 1949 bajo la gestión de Eva Perón en el marco del Plan de Vivienda Eva Perón, financiado por el Banco Hipotecario Nacional.
El conjunto representa una ruptura con la trama tradicional de manzanas porteñas, adoptando la tipología del modelo de “ciudad jardín” previamente implementado en Europa, orientado a integrar áreas verdes y fomentar la vida asociativa.
Arquitectura y estructura urbana
El barrio destaca por su escala urbana y sus espacios de uso compartido, diseñados para garantizar servicios integrales a sus residentes:
| Característica | Detalle |
|---|---|
| Monoblocks | 45 monoblocks (pabellones en tira) de planta baja y dos pisos, construidos en hormigón armado y mampostería blanca. |
| Departamentos | 1.068 unidades habitacionales de 2 y 3 ambientes (aprox. 45 m²). |
| Circulación | Accesos internos exclusivamente peatonales rodeados de arboledas, además de 5 calles internas. |
| Equipamiento cívico | Incluye centro comercial, biblioteca, polideportivo con pileta de dimensiones olímpicas y la Escuela Justicialista (renombrada posteriormente como Escuela Roma). |
Historia, estigmatización y cambio de nombre
Tras el golpe de Estado de 1955 que derrocó a Juan Domingo Perón, la autodenominada Revolución Libertadora llevó adelante un proceso de desperonización que afectó la simbología del complejo. Calificado de forma peyorativa por sectores opositores de la época, el régimen militar rebautizó el predio como Barrio Manuel Dorrego.
En ese periodo cobraron fuerza mitos urbanos y discursos discriminatorios que acusaban a los nuevos adjudicatarios —sectores obreros y migrantes internos— de levantar los pisos de parquet para usarlos de leña para asados o de cultivar hortalizas en las bañeras. Investigaciones históricas posteriores (como las de la especialista Rosa Aboy) desmintieron estas versiones, constatando que los departamentos originales se entregaban sin bañera y que las unidades conservaron su parquería original intacta.
Restitución identitaria y cultura popular
El legado comunitario del barrio se mantuvo sólido a lo largo de las décadas a través de la solidaridad entre vecinos, expresiones de arte urbano y manifestaciones de la cultura popular:
- Restitución del nombre: En 2013, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó la Ley 4874, oficializando el retorno a su denominación histórica: Barrio Los Perales (nombre que evoca los antiguos árboles frutales que ocupaban el terreno antes de la urbanización).
- Muralismo e identidad: Las paredes del barrio albergan grafitis, expresiones del hip-hop y murales homenaje a vecinos históricos y jóvenes de la zona.
- Vida social: El barrio mantiene vivos sus espacios públicos a través de actividades comunitarias en la biblioteca, encuentros en la pileta libre y festivales populares como “La Cumbiera”, donde la música tropical funciona como un eje de articulación y memoria identitaria.
