En la memoria colectiva de Buenos Aires, los cines de barrio no eran solo salas de proyección; eran el corazón de la vida social, el refugio de las “rateadas” escolares y el punto de encuentro donde, por unas monedas, se pasaba del día a la noche entre películas y bombones helados.
Hoy, mientras la mayoría de esos edificios Art Déco o racionalistas se han transformado en templos religiosos o galerías comerciales, la Comuna 9 mantiene viva la llama de esta identidad gracias a la lucha vecinal.
Liniers: del Séptimo arte a la galería comercial
En la segunda mitad del siglo XX, la densificación de Liniers y el auge de la propiedad horizontal sentenciaron a sus salas tradicionales. El centro comercial de la Avenida Rivadavia, que alguna vez fue un faro de prestigio, reemplazó sus butacas por locales:
- Cine Capitolio (Rivadavia al 7000): Inaugurado en 1927. Fue el epicentro del entretenimiento hasta que en 1956 dio paso a la actual Galería Liniers.
- Cine Teatro Edison: Un imponente edificio Art Déco de 1.500 localidades. Por su escenario pasaron figuras como Carlos Gardel y Hugo del Carril. En 1965, fue demolido para inaugurar la Galería Crédito Liniers.
Mataderos: El “Gran Rex” del Barrio y la Lucha por El Plata
Mataderos llegó a tener cinco cines, cada uno con una impronta social única:
- Cine Nueva Chicago (ex Jorge Newbery): Famoso por un cartel en su hall que rezaba “Prohibido entrar sin zapatos”, debido a los trabajadores del frigorífico (mucangueros) que solían andar descalzos.
- Cine Teatro Alberdi: Escenario de grandes artistas y también de la lucha obrera. En 1948 fue sede de una histórica asamblea de trabajadores de la carne que terminó en una represión policial recordada por el atropello al “Cura Gaucho” Revoredo.
- Cine El Plata (Av. Alberdi 5751): El sobreviviente. Inaugurado en 1945 con estilo racionalista, fue llamado el “Gran Rex de Mataderos”.
La Victoria Vecinal: Tras cerrar en 1987 y ser usado como depósito de electrodomésticos, la movilización de los vecinos logró que la Ciudad lo comprara en 2005. Hoy, gestionado por el Complejo Teatral de Buenos Aires, es el único cine-teatro recuperado que sigue en pie en la zona.
Crónicas del “Continuado”: El Ritual de Ir al Cine
Los vecinos recuerdan con nostalgia los códigos de una época que ya no vuelve:
- El Número Vivo: Actuaciones locales entre películas para dar tiempo a que el mensajero trajera los rollos de cinta desde otro cine en moto.
- El Chocolatinero: El personaje que recorría la sala con su bandeja al cuello al grito de “¡Chocolate, bombón helado!”.
- Sucesos Argentinos: El noticiero obligatorio de 10 minutos que precedía a las tres películas de la función continuada.
