La comunidad educativa de las universidades públicas y sus colegios dependientes volvió a profundizar sus medidas de fuerza. En el marco de una semana de paro docente y no docente, los estudiantes del Colegio Nacional de Buenos Aires (CNBA) y de la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini ratificaron en asamblea la toma por tiempo indeterminado de ambos establecimientos.

El reclamo central apunta al incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario por parte del Gobierno de Javier Milei, una situación que hoy se encuentra judicializada en la Corte Suprema y que ha desatado una crisis inédita: la renuncia masiva de docentes debido a la pérdida del poder adquisitivo.

Números alarmantes: éxodo docente al sector privado

La pérdida de excelencia académica es la principal preocupación de los centros de estudiantes. Según los datos que manejan las organizaciones estudiantiles, la depreciación salarial empujó a alrededor de 260 docentes de ambos colegios preuniversitarios a renunciar para pasarse a la actividad privada en los últimos dos años y medio de gestión libertaria.

  • En el Nacional Buenos Aires: Renunciaron 157 docentes de un total de 572 (40 en 2024, 70 en 2025 y 27 en el primer cuatrimestre de 2026).
  • En el Carlos Pellegrini: Las bajas ya ascienden a un estimado de 113 renuncias.

“Históricamente, los profesores que daban clases en esta prestigiosa institución cobraban un 30% más que los docentes de otros colegios de Capital; actualmente están cobrando un 30% menos”, graficó Ona Morgenfeld, vicepresidenta del Centro de Estudiantes del CNBA.

La líder estudiantil relató con preocupación el impacto de la crisis en el día a día: “Es súper triste ver que docentes con una trayectoria tan larga nos cuenten que no llegan a fin de mes y que tuvieron que empezar a trabajar en aplicaciones de transporte como Uber para sostener a sus familias”.

La escala salarial de la crisis (Datos a abril de 2026):

  • Maestro de grado (menos de 5 años de antigüedad): $755.500 netos.
  • Maestro de grado (más de 25 años de antigüedad): $1.385.000 netos.

Cómo se lleva a cabo la medida y qué pasará con las clases

La toma comenzó formalmente la noche del martes a las 22:15, al finalizar el turno vespertino. Las conducciones de ambos centros de estudiantes aclararon que la intención es mantener una acción sincronizada. “Creemos que las medidas son mucho más efectivas cuando son en conjunto. La idea es continuar y, cuando haya que levantarla, también será juntos”, aseguró Morgenfeld.

Si bien la ocupación impide el dictado normal de clases, se acordó que cada estudiante podrá optar por adherirse o no. En paralelo, se organizarán jornadas de visibilización con clases públicas y “cartelazos” en las puertas de las instituciones. Debido a que el jueves se realizarán las elecciones de la comisión interna de no docentes en la UBA, se prevé una ventana de interrupción de la medida para permitir los comicios, con la posibilidad de reanudarla posteriormente.

El respaldo de las familias y un duro documento contra el Ejecutivo

A través de una carta abierta dirigida al presidente Javier Milei, a la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y al vocero Manuel Adorni, un colectivo de familias autoconvocadas del Colegio Nacional Buenos Aires respaldó la protesta estudiantil y responsabilizó directamente al Poder Ejecutivo por el conflicto.

“Ni trabajadores ni estudiantes deberían sostener medidas de fuerza si el Gobierno Nacional cumpliera con la Ley de Financiamiento Universitario, sancionada democráticamente por el Congreso y ratificada por la justicia hace más de siete meses”, manifestaron los padres.

En el mismo texto, exigieron que las fuerzas de seguridad se abstengan de intervenir en los establecimientos o en las proximidades con fines persecutorios o represivos.

Cruce al aire: la respuesta de la dirigencia estudiantil a Eduardo Feinmann

La tensión por la toma de los colegios también se trasladó a los medios de comunicación. En las últimas horas, el periodista Eduardo Feinmann entrevistó al presidente del Centro de Estudiantes del Nacional Buenos Aires, Francisco Pitrola (nieto del dirigente del Partido Obrero, Néstor Pitrola), intentando inicialmente chicanearlo por su procedencia familiar.

Tras el intento de desvío del conductor, el joven dirigente estudiantil reencauzó el foco de la discusión salarial y presupuestaria. Ante el argumento del periodista de que se debían “respetar los tiempos de la Justicia” dado que la ley está en la Corte Suprema, Pitrola sentenció de manera tajante:

“La realidad es que la Corte no tiene plazos. Un profesor gana 600 mil pesos y no le alcanza para nada. Yo no sé lo que ganás vos, Feinmann, pero con 600 mil pesos no se puede vivir. Por eso hay que empezar a tomar medidas más radicales”.