El ambicioso proyecto de la Línea F, diseñada para unir los barrios de Barracas y Palermo, ha sufrido una nueva demora. El Ministerio de Movilidad e Infraestructura de la Ciudad confirmó que la apertura de sobres, originalmente programada para el 22 de abril, se trasladará al 14 de julio.

Esta prórroga de tres meses responde a pedidos formales de las empresas constructoras (más de 20 consorcios interesados), quienes solicitaron más tiempo para preparar la documentación técnica y precisiones sobre la magnitud de los trabajos.

Un recorrido estratégico para la Ciudad

La Línea F está proyectada como la de mayor demanda potencial de toda la red, gracias a su trazado de 10 kilómetros y 12 estaciones que facilitarán combinaciones clave:

  • Puntos de conexión: Unirá Constitución con Palermo, cruzando barrios como Balvanera, San Cristóbal y Recoleta.
  • Intermodalidad: Tendrá nodos de combinación con los ferrocarriles Roca y San Martín, además de casi todas las líneas de subte actuales.
  • Financiamiento: El Ejecutivo porteño ya busca la autorización de la Legislatura para un endeudamiento de 1.350 millones de dólares.

Impacto urbano y expropiaciones

La obra no solo implica túneles, sino una transformación de la superficie. Ya se han enviado proyectos de ley para habilitar expropiaciones de inmuebles y subsuelos necesarios para los accesos.

  • Zonas afectadas: Se prevén intervenciones en el entorno del Mercado San Cristóbal y en Plaza Constitución, donde ya comenzaron tareas preparatorias como la reorganización de paradas de colectivos y ampliación de veredas.
  • Cambio de mando: El proyecto también propone que el Ministerio de Infraestructura asuma mayores responsabilidades en la construcción, restando centralidad a SBASE.