Ubicado en la histórica esquina de Eva Perón y Ameghino, este almacén de ramos generales fundado en 1918 se consolidó como “sitio histórico, café notable y patrimonio cultural” de la Ciudad. Conocido por sus espectaculares picadas y su estética inmutable, Yiyo el Zeneize es un viaje en el tiempo que hoy vive un nuevo auge generacional.
En el barrio de Parque Avellaneda se encuentra un rincón que ha desafiado al tiempo y a la modernidad: Yiyo el Zeneize. Más que un simple bar, este local es un almacén de ramos generales que conserva su esencia de hace más de un siglo y que fue recientemente declarado por la Legislatura porteña como sitio histórico, café notable y patrimonio cultural de la Ciudad.
Historia Piamontesa en Buenos Aires
La historia de “Yiyo” comenzó con Egidio Zoppi, un inmigrante llegado de Piamonte, Italia, en 1913. En 1918, Zoppi (apodado Yiyo) estableció en esta esquina, entonces un gran campo, su propia herrería, que luego se transformó en “La Campana Piamontesa Restaurante”, un almacén de campo que honraba sus raíces italianas.
Tras la muerte de Yiyo en 1966, el negocio pasó a manos de sus hijos, Luis y Batista, quienes lo rebautizaron como “Yiyo el Zeneize”. El local funcionó por décadas, incluso pasando por rubros como fábrica de encurtidos y fraccionadora de vino, antes de retomar su identidad de almacén y bar en 1993.
El Resurgimiento Post-Pandemia
El destino del histórico negocio se vio amenazado en 2020 con el fallecimiento de Luis y Batista, sumado a la cuarentena por la pandemia. Fue entonces cuando Danilo Wortolec, bisnieto de Yiyo, se hizo cargo. En una jugada de riesgo, se asoció con dos clientes y fundadores de un catering, Maximiliano Luque y su primo Cristian, para revitalizar el espacio.
Lejos de modernizarlo, el equipo decidió mantener la esencia intacta. El salón se conserva con su estética de antaño, adornado con fotografías, documentos y botellas que narran un siglo de historia. Este rescate generacional logró que el bar resurgiera con gran popularidad, atrayendo a nuevas generaciones en busca de autenticidad.
El Templo de la Picada
Yiyo el Zeneize se ha convertido en el lugar de referencia en la Ciudad para disfrutar de una auténtica picada de almacén.
Oferta Gastronómica Clave:
- Especialidad: Amplia selección de quesos, fiambres (como jamón crudo serrano y bondiola “Sello de Oro” estacionada seis meses) y encurtidos, con precios de picadas y entradas que van desde los $7.900 (degustación de aceitunas) hasta los $10.800 (jamón crudo serrano).
- Clásicos: Empanadas de rosbif cortado a cuchillo (dos por $6.900), mini tortilla de papa y boquerones con salsa romesco.
- Platos Calientes: Milanesa de lomo con puré ($18.800) y tapa de nalga al horno ($20.100), además de pastas como tortiglioni, spaghetti o fusilli.
- Bebidas: Gran variedad de vermús ($4.100 a $6.700), vinos, Negroni y Gin Tonic ($8.000).
Horarios: El bar abre de jueves a sábados desde las 20:00 hs, y ofrece almuerzos los sábados y domingos a partir de las 14:00 hs.
