La reciente aprobación del paquete de reformas en la Legislatura porteña, celebrado por el oficialismo bajo el nombre de “Ley Hojarasca”, comenzó a encender las alarmas en distintos sectores civiles de la Ciudad de Buenos Aires. Organizaciones vecinales, lideradas por la Asociación Amigos del Lago de Palermo, denunciaron que detrás del argumento de “eliminar burocracia obsoleta”, la norma derogó una ordenanza clave que protegía los parques y plazas de la explotación comercial privada desde hacía más de tres décadas.

Se trata de la Ordenanza Municipal N° 46.229, sancionada en 1993. Durante 33 años, este texto legal funcionó como un escudo jurídico directo, prohibiendo de forma taxativa al Ejecutivo otorgar concesiones, permisos de uso o cambios de destino en los espacios verdes públicos de la Capital.

El fantasma de la privatización de los pulmones verdes

De acuerdo con el comunicado emitido por la entidad vecinal, la quita de esta restricción de manera “lateral” dentro de la ley busca allanar el camino para la instalación de bares, módulos comerciales y locales gastronómicos en parques y plazas, amparándose en la Ley N° 4.950 aprobada en 2014.

Los vecinos aclararon que, si bien la derogación no da una “luz verde” automática a las construcciones debido a que el Código Urbanístico todavía protege las áreas catalogadas como Urbanización Parque (UP), la caída de la ordenanza de 1993 elimina el obstáculo legal más específico y restrictivo que tenían los desarrollores privados.

Un cambio normativo en plena licitación de bares

Para las organizaciones ambientales y vecinales, el timing de la votación en la Legislatura no es casualidad. La reforma coincide temporalmente con un proceso de licitación pública en marcha que busca otorgar la concesión de áreas en 16 parques y plazas porteñas para que empresas privadas monten servicios de cafetería y sanitarios.

“La eliminación de esa regulación amplía el margen de acción del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para disponer de parques y plazas”, advirtieron desde Amigos del Lago de Palermo, señalando que el cambio normativo es una pieza de diseño legal para consolidar una política de privatización del espacio público que ya está operativa.

Convocatoria a resistir la medida

Ante este nuevo escenario, la agrupación vecinal realizó un llamado público a los legisladores de la oposición que votaron en contra del proyecto oficialista. El objetivo es impulsar de forma urgente un nuevo proyecto de ley que restituya las protecciones históricas de la Ordenanza 46.229.

Con la Ley Hojarasca ya sancionada, el conflicto promete trasladarse de las bancas de la Legislatura a las calles, abriendo un profundo debate ciudadano sobre si los espacios verdes deben mantener un carácter público e irrestricto o si deben asimilarse a la lógica del consumo y la explotación comercial.