Como ocurre cada 7 de agosto, el barrio porteño de Liniers volvió a convertirse en el centro de una de las manifestaciones religiosas más importantes del país. Desde las primeras horas de la madrugada, miles de peregrinos formaron largas filas a lo largo de la avenida Cuzco y calles linderas para ingresar al Santuario de San Cayetano y renovar la tradicional consigna de “paz, pan y trabajo”.
La jornada estuvo marcada por la fe popular, el testimonio de los asistentes y la presencia de dirigentes sociales, sindicales y políticos que acompañaron las distintas celebraciones litúrgicas.
Bendición de herramientas y mensaje del Arzobispado
Uno de los momentos centrales de la jornada tuvo lugar durante la Misa de los Trabajadores, encabezada por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, quien llevó a cabo la tradicional bendición de las herramientas de trabajo alzadas por los propios fieles.
“Seguimos creyendo que el trabajo nos reconstruye como personas, que el trabajo nos hace protagonistas de nuestra propia vida”, enfatizó García Cuerva durante su homilía, donde reclamó “más y mejor trabajo” para los argentinos.
El arzobispo subrayó que la presencia de la multitud representa un “signo de esperanza” y recordó el legado del fallecido papa Francisco sobre la importancia de la cultura del encuentro, instando a construir una sociedad donde “nadie sea descartable”.
Operativo especial en las inmediaciones del templo
Con motivo de la masiva concurrencia, las autoridades de la Ciudad desplegaron un operativo especial de tránsito y seguridad en la Comuna 9:
- Cortes de calles: Afectan las inmediaciones de la estación de Liniers y la avenida Cuzco para dar prioridad a la circulación peatonal.
- Horarios: El templo mantendrá sus puertas abiertas de manera ininterrumpida con misas programadas a lo largo de todo el día.
Los horarios de las misas y detalles de la jornada se encuentran disponibles en los canales oficiales del templo.
