Laser Disc nació en los noventa tras la fusión de dos firmas dedicadas a casetes y vinilos. Vivió el apogeo y la caída del CD, y hoy la segunda generación de la empresa encabeza el renacimiento del formato analógico en la región.

En 1992, el mercado de la música en formato físico en la Argentina sufrió un quiebre cuando Industria Plástica Juramento, la última fábrica de vinilos del país, cerró sus puertas. Para adaptarse a los nuevos tiempos, la firma se fusionó con la casetera American Recording y dio origen a Laser Disc, una compañía radicada en el barrio porteño de Mataderos que decidió apostar de lleno a la nueva tecnología del momento: el Compact Disc (CD).

La jugada fue un éxito rotundo. En su época de apogeo, la firma llegó a emplear a más de 700 personas, operó con filiales en Chile, Perú, Brasil y Costa Rica, y alcanzó un volumen de producción superior a los 50 millones de CDs anuales. Sin embargo, la posterior irrupción del MP3, la piratería digital y el auge del streaming provocaron un desplome drástico de las ventas en el mercado global.

Ante este escenario, la segunda generación al frente de la empresa familiar optó por una estrategia impensada: rescatar el formato analógico que sus propios padres habían dejado de fabricar dos décadas atrás.

La paradoja del regreso al vinilo

Hace aproximadamente diez años, la empresa inició el proceso para reequipar sus plantas y reincorporar la manufactura de discos de vinilo.

“Tuvimos que buscar máquinas viejas que funcionaban exactamente igual o muy parecido a las de antes. O sea, hubo que comprar artefactos viejos pero como nuevos, de la misma forma que los colaboradores que contratamos para ponerlas en funcionamiento”, explicó Hernán Genise, encargado de relaciones exteriores de Laser Disc e hijo del actual presidente y cofundador, Jorge Genise.

Para encarar este reconversión, antiguos operarios que habían abandonado la actividad en 1993 debieron ser convocados nuevamente para transmitir el oficio técnico a las nuevas generaciones.

La estrategia de expansión regional

El proceso de reactivación comercial tuvo su punto de partida en el mercado chileno de la mano de Lionel Rodríguez, hijo de otro de los socios fundadores. Desde allí, el modelo se expandió hacia otros países de América Latina.

Actualmente, la gestión ejecutiva y estratégica está a cargo de la segunda generación compuesta por Hernán Genise, Lionel Rodríguez y Marisol Ureña, quien lidera la administración financiera. La firma se consolidó como un holding regional con presencia en Argentina, Chile, Brasil, Bolivia y Perú, acumulando una red de más de 300 puntos de venta propios.

Indicador ClaveCifra Actual
Producción anual de vinilos1.000.000 de ejemplares
Puntos de venta propios+300 en Sudamérica
Mercados de operaciónArgentina, Chile, Brasil, Bolivia y Perú

Un mercado impulsado por la experiencia de uso

El crecimiento de Laser Disc acompaña una tendencia de consumo que se registra tanto a nivel local como internacional. Según datos de la Cámara Argentina de Productores de Fonogramas y Videogramas (CAPIF), el vinilo superó el 57% del total de las ventas en formato físico dentro del país, relegando al CD.

Desde la dirección de la empresa atribuyen este fenómeno a factores emocionales y sensoriales asociados al consumo de música.

  • El valor del objeto físico: La posibilidad de manipular el disco, observar el arte de tapa de gran tamaño y consultar los créditos impresos.
  • El ritual de escucha: El acto deliberado de encender la bandeja giradiscos, posicionar la púa y dedicar un tiempo exclusivo a la reproducción del álbum.
  • El componente afectivo: La vinculación del sonido analógico con recuerdos familiares y vivencias intergeneracionales.

Con sus plantas operativas sobre la calle Corvalán en Mataderos, la empresa continúa abarcando desde la preparación de la materia prima y el estampado hasta el proceso técnico de mastering, consolidándose como el principal proveedor de vinilos del cono sur.