Cada 18 de diciembre, los vecinos de Liniers celebran la identidad de su barrio, una fecha instituida por la Ley 309/1999 de la Legislatura porteña. Pero, ¿por qué hoy? La respuesta no se encuentra en una batalla o en la firma de un acta política, sino en el pulso del progreso: la llegada del tren.

El origen: un “apeadero” en el campo

A mediados del siglo XIX, lo que hoy conocemos como Liniers era un paisaje de estancias, chacras y fábricas de ladrillos. El aire rural comenzó a cambiar cuando el 18 de diciembre de 1872, el Directorio del Ferrocarril de la Provincia dispuso la creación de un apeadero (una parada sencilla) llamado “Liniers”.

Aquel registro, que aún se conserva en el Libro de Actas del Departamento de Ingenieros, fue el primer paso oficial para un barrio que nacería al ritmo del Ferrocarril Oeste (hoy Línea Sarmiento). Quince años más tarde, gracias a la donación de tierras del vecino Francisco Sosa, se inauguraría la estación definitiva, consolidando el asentamiento de familias que buscaban un futuro lejos del centro congestionado.


Un cruce de caminos y realidades

Hoy, Liniers es sinónimo de movimiento. Es, quizás, el punto de mayor conectividad de la Ciudad, donde convergen:

  • La histórica Avenida Rivadavia.
  • La Avenida General Paz, frontera con el Gran Buenos Aires.
  • La Autopista Perito Moreno.
  • La estación del Ferrocarril Sarmiento.

Este nodo de transporte atrae diariamente a miles de personas que recorren sus centros comerciales y ferias, dándole al barrio una vitalidad comercial única en la región.

El alma de “casas bajas”

Sin embargo, Liniers guarda un secreto a pocas cuadras de su ruidoso centro de trasbordo. Detrás de las avenidas, el paisaje se transforma en un refugio de casas bajas y calles arboladas. Es allí donde sobrevive el espíritu del “buen vecino”, donde el saludo en la vereda sigue siendo moneda corriente y la vida transcurre a un ritmo pausado, lejos del frenesí de la General Paz.

Liniers cumple años recordando que, aunque hoy sea un gigante de cemento y comercio, su corazón sigue siendo aquel paraje donde alguna vez los ganaderos se detenían a descansar antes de entrar a la gran ciudad.


Tres hitos clave en la historia de Liniers:

  1. 1858: El tren atraviesa la zona por primera vez rumbo a Ramos Mejía.
  2. 1872: Se oficializa el nombre “Liniers” para la parada ferroviaria.
  3. 1887: Se inaugura la estación actual en el predio donado por Francisco Sosa.