Entre la memoria colectiva del noroeste porteño y los relatos que bordean la leyenda urbana, la Línea 187 ocupa un lugar singular. Operada por la extinta empresa Transporte General Mitre S.A., este servicio conectó durante décadas la estación Federico Lacroze, en Chacarita, con la localidad bonaerense de José León Suárez (partido de General San Martín), atravesando en su trayecto los barrios de Villa Ortúzar y Parque Chas.
Reconocible por sus unidades —entre las que destacaban los tradicionales Mercedes-Benz 911— con una vistosa librea pintada de violeta, rojo y crema, la línea contaba con una frecuencia estimada de 30 minutos por coche antes de cesar sus operaciones de manera definitiva hacia fines de la década de 1980.
Un recorrido entre Villa Ortúzar, Parque Chas y el Conurbano
La traza de la 187 cumplía una función clave de interconexión para los vecinos de la Comuna 15 y el partido de San Martín. Tras partir desde la cabecera en la terminal de Chacarita, el colectivo avanzaba por las inmediaciones del Hospital Tornú, ingresaba a la zona de la calle Ávalos y encaraba la trama urbana de Villa Ortúzar y Parque Chas —utilizando arterias como Estomba y cruzando la Avenida Triunvirato— para buscar la salida hacia la Avenida de los Constituyentes en dirección al Conurbano.
Sin embargo, las dificultades operativas, las transformaciones en el transporte público de la época y los problemas económicos de la concesionaria derivaron en la caducidad del servicio, registrándose las últimas prestaciones entre 1984 y 1989 según los registros del sector.
Del robo de mapas en 1983 al mito del «colectivo fantasma»
Más allá de la historia del transporte, la 187 quedó ligada para siempre al folklore popular porteño debido al particular trazado radiocéntrico y circular de Parque Chas, diseñado a comienzos del siglo XX de manera diferente a la clásica cuadrícula de la Ciudad.
Dentro de la mitología barrial coexisten dos versiones emblemáticas sobre la suerte de la línea:
- El asalto en la terminal: Una de las leyendas urbanas más difundidas sostiene que en marzo de 1983 se produjo un robo de cinco millones de pesos en la cabecera de la empresa. Según el relato, los delincuentes arrojaron a una alcantarilla los mapas e instructivos de orientación que utilizaban los choferes para atravesar el barrio, provocando que varias unidades quedaran desorientadas o extraviadas en el laberinto de calles sin salida.
- El mito de la desaparición: En su vertiente más fantástica, la cultura popular consagró a la 187 como un «colectivo fantasma» que atrapó a sus unidades en un bucle espacio-temporal entre las calles cuadradas y circulares de Parque Chas.
Con el paso de los años, estas historias terminaron por consolidar la resistencia de la propia comunidad vecinal de Parque Chas a la circulación de colectivos por el corazón del barrio, preservando hasta la actualidad la tranquilidad de sus calles interiores.
