Para muchos vecinos de la zona oeste y del suroeste porteño, la mención de la Línea 77 evoca los años dorados del colectivo tradicional: unidades con carrozados de madera, fileteados porteños y un recorrido largo que unía puntos neurálgicos de la Capital Federal con los límites del Gran Buenos Aires.
Nacida a fines de la década de 1920 bajo la denominación de Línea 43, la empresa fue sufriendo diversas transformaciones en su nomenclatura (pasando por el 57 y el 257) hasta adoptar el número 77 con el que quedó guardada en la memoria popular.
La traza que tocaba Lomas del Mirador y Ramos Mejía
A diferencia de los servicios que ingresaban profundamente en el partido de La Matanza, la traza clásica de la Línea 77 bordeaba de forma estratégica el límite entre la Capital Federal y el Conurbano Oeste:
- Punto de partida: Plaza Constitución.
- Eje vertebrador: Recorría arterias como la Avenida Directorio y la Avenida Eva Perón (ex del Trabajo), atravesando los barrios porteños de San Cristóbal, Caballito, Flores y Parque Chacabuco.
- La conexión con el Oeste: Al aproximarse al Hospital Piñero y continuar hacia Mataderos y Liniers, la línea bordeaba la franja limítrofe de la General Paz, rozando zonas de Lomas del Mirador y Ramos Mejía, lo que la convertía en una opción vital para los vecinos de la frontera entre Capital y Provincia durante los años 70 y 80.
Un declive acelerado hasta su caducidad
A mediados de los años 80, la empresa atravesó serias dificultades financieras y de renovación de flota. La reducción paulatina de sus unidades derivó en una frecuencia cada vez más esporádica y en el paulatino acortamiento de sus ramales.
Hacia 1987, la línea funcionaba casi como un servicio “fantasma” con contados coches en calle, hasta que finalmente en febrero de 1988 la autoridad de transporte decretó la caducidad oficial de su concesión, poniendo fin a casi seis décadas de historia en las calles porteñas y del oeste.
Anécdotas y recuerdos de los vecinos
“Era muy útil para nuestro barrio”; “Un chófer amigo de mi viejo me llevaba hacer el recorrido que empezaba en Ciudadela en la calle Buenos Aires”; “pasaba por el Hospital Santojanni en Liniers y después pasaba por Primera Junta”; “El único que me dejaba de Constitución en la esquina de mi casa que no estaba en una avenida”, son algunos de los tantos comentarios que se pueden leer en páginas de Ramos Mejía, Liniers, Flores.
Asimismo, muchos recuerdos que risiblemente recogen anécdotas de sus últimos tiempos en los que las unidades estaban bastante derruidas. “El que me llevaba al colegio tenía goteras”; “cada tanto me tocaba un interno que tenía un agujero en el piso, ni te explico lo que era en invierno”; “en el verano del 88 (febrero) lo estuve esperando en Patrón y Lisandro de la Torre más de una hora, si bien era de demorarse tampoco se retrasaba tanto: ese día me enteré que no funcionaba más”, algunos de los ejemplos.
¿Te acordás de algún modelo de colectivo en particular de la 77 (como los viejos Mercedes-Benz 1114), una historia o te gustaría repasar el recorrido de alguna otra línea histórica de la zona?
