El Gobierno de la Ciudad declaró a todo el territorio porteño como “zona calma libre de pirotecnia”. Por lo tanto, extendió una restricción que antes solo aplicaba a entornos específicos (como hospitales o reservas).

En rigor, la prohibición busca proteger a los grupos más vulnerables que sufren ante el estruendo. Entre ellos: personas con TEA (Trastorno del Espectro Autista), quienes suelen tener hipersensibilidad auditiva; población vulnerable: bebés y adultos mayores; animales: tanto domésticos como la fauna silvestre de las reservas urbanas; medio ambiente: reducción de la contaminación acústica y de residuos químicos.

Puntos principales de la resolución

  1. Alcance Total: Ya no rige solo para los 100 metros alrededor de hospitales; ahora aplica a todos los barrios.
  2. Sector Público: Queda prohibido el uso de pirotecnia de estruendo en eventos organizados por cualquier organismo de la Ciudad.
  3. Autoridad de Aplicación: La APRA (Agencia de Protección Ambiental) será la encargada de fiscalizar y regular el cumplimiento.

Excepciones a la Norma

No todo el material queda prohibido. La normativa excluye:

  • Señales de auxilio y emergencia.
  • Uso por parte de Fuerzas de Seguridad y Defensa Civil.
  • Casos operativos donde sea imprescindible por razones de seguridad.
  • Nota: La pirotecnia únicamente lumínica (sin efecto audible) sigue permitida bajo las regulaciones generales.

Contexto Legal: Esta decisión se respalda en el Artículo 26 de la Constitución de la Ciudad, que garantiza el derecho a un ambiente sano y la obligación de preservarlo.