El Zanjón de Granados es la recuperación arqueológica urbana más importante de la Ciudad. Lo que comenzó como un proyecto comercial en 1985, se convirtió en un viaje en el tiempo que revela túneles, cisternas y restos del pasado colonial bajo el corazón de San Telmo.
El barrio de San Telmo alberga uno de los secretos mejor guardados de la capital: El Zanjón de Granados. Este complejo, ubicado en la que fuera la séptima y última manzana sur de la ciudad fundada por Juan de Garay en 1580, no solo es un museo, sino una ventana directa a cinco siglos de historia porteña.
Un hallazgo accidental con valor histórico
El descubrimiento de este laberinto subterráneo fue una “casualidad” en la década de 1980. De hecho, el actual propietario, Jorge Eckstein, compró la antigua casona de estilo italiano (cuya fachada data de la primera mitad del siglo XIX) en Defensa 755 con la intención de abrir un restaurante. Sin embargo, mientras los trabajadores limpiaban y retiraban cuatro metros de escombros, el suelo cedió, revelando restos de construcciones de adobe y ladrillos.
Este hallazgo, en 1985, forzó a Eckstein a dejar de lado la idea comercial para iniciar un proceso de restauración y excavación con la ayuda de historiadores.
Bajo la casona y los edificios linderos se recuperaron restos de construcciones de 1700, 1740 y 1830, además de cisternas, aljibes, utensilios, porcelanas y el entramado de túneles que encauzaron el antiguo arroyo.
El arroyo tercero del Sur
La ubicación del complejo no es aleatoria: por esa manzana corría el arroyo Tercero del Sur, uno de los tres que transportaban las aguas de los altos de la ciudad hacia el Río de la Plata.
- Función histórica: El Zanjón actuaba como una división natural que marcaba el límite sur de la ciudad en la segunda fundación. Era un sistema de desagües pluviales que encauzaba el agua de lluvia.
- El origen del nombre: El arroyo fue bautizado en honor a las hermanas Granados, quienes solían vender pastelitos de membrillo en la manzana que el zanjón atravesaba.
Historia en ladrillos y reliquias
La visita guiada por El Zanjón revela un laberinto de túneles de ladrillo que exponen detalles del proceso de urbanización de Buenos Aires. El complejo también incluye la Casa Mínima (ubicada en el mismo solar), Los Patios y El Puente.
Entre los objetos recuperados se encuentran reliquias de diferentes épocas que narran la vida cotidiana:
- Porcelanas
- Muñecas
- Herramientas
- Herraduras
El complejo ha sido reconocido a nivel internacional por su conservación y gestión privada, siendo presentado en el Foro de la UNESCO y recibiendo el “Premio Internacional Gubbio” del gobierno de la ciudad por la restauración del patrimonio.
