Este sábado 28 de febrero, la Ciudad de Buenos Aires vivirá un acontecimiento cultural que marca el fin de una era para el teatro público. Tras cuatro años de éxito ininterrumpido y más de 200 mil espectadores, la versión de Cyrano de Bergerac protagonizada por Gabriel “El Puma” Goity bajará el telón definitivamente con una función gratuita en el Anfiteatro del Parque Centenario, en el marco del cierre del ciclo Cultura de Verano.

El recorrido de esta pieza, escrita por Edmond Rostand y dirigida en esta versión por Willy Landin, ha sido contundente. Desde su estreno en 2023 en la Sala Martín Coronado del Teatro San Martín, la obra rompió con los moldes del teatro clásico, logrando una respuesta masiva que incluyó giras por Rosario, Córdoba y Mendoza. El impacto fue tal que Goity cosechó los máximos galardones del sector: el Estrella de Mar de Oro en Mar del Plata y el Martín Fierro de Oro en la primera edición dedicada exclusivamente al teatro.

“Cyrano me cambió para siempre”, ha confesado el actor, quien encarnó al espadachín narigón en más de 250 funciones. El éxito de la puesta radicó en su capacidad de dialogar con el presente, combinando la épica y la poesía original con un humor y una sensibilidad contemporánea que atrajo tanto a los espectadores tradicionales como a nuevas generaciones.

Detalles de la función y legado audiovisual

La cita de despedida será a las 20:00 horas (puntual) en el predio de Leopoldo Marechal y Avenida Lillo. Para garantizar que nadie se pierda los detalles de la puesta de 145 minutos, la organización instalará una pantalla gigante. Las entradas —una por persona— se entregarán por orden de llegada desde las 18:00 hasta agotar la capacidad del anfiteatro. En caso de mal clima, la función se trasladará al domingo 1 de marzo en el mismo horario.

Aunque la obra física llegue a su fin, el universo de este Cyrano perdurará. Actualmente se encuentra en etapa de posproducción un documental dirigido por Maxi Gutiérrez, que explora el proceso de montaje y la relación íntima de Goity con el personaje. Este largometraje busca capturar la tensión entre el orgullo y la vulnerabilidad que definió a esta producción del Complejo Teatral de Buenos Aires, asegurando que la huella de este “fenómeno de masas” no se borre tras el último aplauso en el parque.