La atención de la salud mental pública en la Ciudad de Buenos Aires atraviesa un escenario crítico marcado por el desfinanciamiento, el deterioro de la infraestructura y un marcado déficit de profesionales. Así lo advierten los trabajadores de los hospitales neuropsiquiátricos Moyano y Borda, quienes denuncian que las condiciones de trabajo y asistencia se han degradado en paralelo a un incremento sostenido de la demanda.
De acuerdo con relevamientos del portal Tiempo Argentino, el Hospital Moyano registró un salto drástico en sus servicios de urgencia: la guardia pasó de atender un promedio histórico de 60 consultas diarias a superar las 200 intervenciones por jornada. A este colapso asistencial se suman faltantes de personal, salarios desvalorizados y deficiencias edilicias persistentes como pabellones dañados, filtraciones e interrupciones en el mantenimiento general.
Mismas deficiencias en el Borda
La situación en el Hospital Borda presenta un diagnóstico equivalente. Durante los últimos años, reportes del sector e informes periodísticos han documentado fallas recurrentes en servicios básicos:
- Infraestructura sanitaria: Baños fuera de servicio y pabellones con deterioro estructural.
- Servicios esenciales: Interrupciones en los suministros de agua y luz, sumadas a la falta de calefacción durante los meses de bajas temperaturas.
Caída del presupuesto y la respuesta oficial
El reclamo de las comunidades hospitalarias cuenta con respaldo en análisis de datos públicos. Informes presupuestarios analizados por Chequeado y Tiempo Argentino confirman una caída real en la ejecución de fondos destinados a la salud mental dentro de la Capital Federal en comparación con ejercicios anteriores, lo que impacta de forma directa en la compra de insumos, mantenimiento y la incorporación de profesionales.
Consultas diarias en la guardia del Hospital Moyano
[Histórico] ██████ 60
[Actual] ████████████████████ +200
Por su parte, desde el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires sostienen que la jurisdicción dispone de una red integral de atención pública. Según la versión oficial, la oferta se articula mediante guardias de 24 horas en hospitales generales, dispositivos descentralizados y los cuatro centros monovalentes especializados: el Alvear, el Tobar García, el Moyano y el Borda.
Sin embargo, los trabajadores insisten en que existe un abismo entre el diseño institucional proclamado y la realidad operativa de los neuropsiquiátricos, donde la falta de insumos y el deterioro edilicio ponen en riesgo constante el derecho a la salud de los usuarios.
