Un grave episodio de amenazas e intento de exacción ilegal sacude al sector de la educación vial en la Comuna 8. El hecho tuvo lugar en el predio abierto ubicado sobre la intersección de las avenidas Coronel Roca y Escalada, en las inmediaciones del Parque de la Ciudad y el Autódromo porteño, un punto utilizado históricamente para la enseñanza de manejo debido a la amplitud de sus calzadas.

La denuncia pública fue realizada por Ani Rodríguez, fundadora de la escuela @academia.conduccion.conciente, quien se encontraba dictando una clase práctica personalizada de motovehículos a un alumno. De forma intempestiva, fue abordada e increpada por un individuo que se identificó con el nombre de Mario e integrante de la firma comercial @escuelademoto_46.

Exigencia de un canon ilegal y sospechas de protección policial

Según el testimonio de la damnificada, el agresor la interceptó para impedir que continuara impartiendo clases en el lugar sin abonar una suma de dinero. Bajo la premisa de que “no podía ir y llevar alumnos sin pagar”, el sujeto le exigió directamente: “Debes arreglar conmigo”.

La gravedad del hecho radica en los argumentos utilizados para justificar el cobro del canon irrestricto en un espacio de dominio público:

  • Involucramiento de fuerzas de seguridad: El representante de @escuelademoto_46 aseguró contar con “arreglos directos” con el personal policial que custodia la zona de Villa Lugano y Soldati.
  • Monopolización del espacio público: La maniobra busca restringir el uso libre de las avenidas mediante mecanismos de intimidación para garantizar la explotación comercial exclusiva a un grupo reducido de academias.
  • Apropiación mafiosa: Instructores independientes y vecinos advierten sobre el riesgo de que áreas destinadas al aprendizaje vial queden bajo el control de esquemas extorsivos impunes.

Las publicaciones con los descargos de la instructora derivaron en un amplio repudio en redes sociales y la solicitud de intervención urgente a los organismos de control del Gobierno de la Ciudad y a la justicia porteña.

Luego, al transformarse el video en viral, el agresor pidió unas disculpas poco creíbles y muy convenientes frente al rechazo de la comunidad.