En la intersección de las calles Cosquín y Tandil, a solo cinco cuadras del estadio del Club Atlético Nueva Chicago, un mural sobre fondo verde y negro sintetiza el sentir de todo un barrio: “24 de octubre de 1981, no nos han vencido”. Se cumplieron 45 años de una de las manifestaciones populares y políticas más emblemáticas de la resistencia contra la última dictadura cívico-militar en un estadio de fútbol de la Ciudad de Buenos Aires.

Aquel sábado de 1981, el equipo de Mataderos venció por 3 a 0 a Defensores de Belgrano con tres goles de Mario Franceschini por la fecha 36° del torneo de la Primera B, consolidando su camino al histórico ascenso a Primera División. Sin embargo, el hito no quedó marcado únicamente por lo deportivo: desde las tribunas de madera comenzó a retumbar con fuerza la Marcha Peronista, una consigna política terminantemente proscripta por el régimen dictatorial.

Represión, detenciones y “los presos al trote”

La respuesta de las fuerzas de seguridad fue inmediata y violenta. Agentes de la Policía Federal reprimieron a los simpatizantes en la tribuna y ejecutaron la detención de 49 personas. Ante la falta de patrulleros para trasladar a la multitud, la policía obligó a decenas de hinchas a desplazarse al trote a lo largo de varias cuadras bajo custodia armada hasta la Comisaría 42a.

Nueve de los detenidos fueron derivados al Penal de Devoto imputados por la “transgresión al edicto de reuniones deportivas”, permaneciendo en prisión entre varios días y más de un mes. El hecho requirió gestiones de la propia dirigencia del club ante el gobierno de facto para lograr la liberación de los simpatizantes.

El jefe del operativo policial de aquella tarde era el oficial Juan de Dios Velaztiqui, quien fue apodado por los hinchas como “El Trotador”. Veinte años después, en diciembre de 2001, el mismo excomisario perpetró la trágica “Masacre de Floresta”, asesinando a los jóvenes Maximiliano Tasca, Cristian Gómez y Adrián Matassa, hecho por el cual fue condenado a prisión perpetua en 2003.

Identidad barrial, arte y reconocimiento institucional

La vinculación de Nueva Chicago con el peronismo y las causas populares posee raíces profundas en Mataderos, consolidadas desde la inauguración del barrio Los Perales en 1949 por Eva Perón y antecedentes de proscripción como el histórico partido en Junín en 1955.

La gesta de 1981 fue inmortalizada en el ámbito audiovisual mediante el documental “Al Trote”, dirigido y guionado por Gabriel Dodero. La pieza cinematográfica, galardonada a nivel internacional y declarada de Interés Cultural, Social y Político por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, rescata los testimonios de los protagonistas y pone de manifiesto el entrelazamiento entre la pasión futbolística, la militancia social y la defensa de la libertad de expresión en los barrios porteños.

A 45 años de aquella jornada, el barrio de la Comuna 9 mantiene intacto el homenaje a los 49 hinchas que convirtieron una cancha de fútbol en uno de los primeros focos colectivos de resistencia democrática del país.