La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires comenzó a debatir un proyecto de resolución que insta al Poder Ejecutivo local a tomar intervención urgente ante la grave crisis ambiental y estructural que afecta a decenas de inmuebles en Liniers Norte. La problemática, originada por la suba incesante de las napas freáticas, causa anegamientos sistemáticos en sótanos, garajes y subsuelos de viviendas y comercios del barrio.

La iniciativa (Proyecto de Resolución 3056-D-2026), impulsada por la diputada y arquitecta Bárbara Rossen junto al juntista comunal Alberto Espiño, fija un plazo de 30 días para que el Gobierno de la Ciudad informe las acciones desplegadas, los estudios técnicos de suelo realizados y los planes de mitigación previstos dentro del perímetro delimitado por las avenidas General Paz, Juan B. Justo, Álvarez Jonte y las calles Barragán, Timoteo Gordillo y Humaitá.

Un conflicto histórico agravado por el cese del bombeo del Ferrocarril Sarmiento

La problemática en la zona próxima al santuario de San Cayetano y a las tradicionales galerías comerciales de la calle Ramón Falcón tiene sus primeros antecedentes hacia el año 2000. Debajo de esta área del barrio discurre un canal aliviador de la cuenca del arroyo Maldonado, lo que provoca que ante eventos de precipitaciones intensas el nivel freático alcance la superficie de forma casi inmediata.

La evolución temporal del conflicto registra hitos clave en el territorio:

  • Soterramiento del Ferrocarril Sarmiento: Durante las obras del tendido ferroviario, la instalación de bombas de achique industriales en los obradores provocó el descenso artificial de las napas, aliviando temporalmente los subsuelos de la Comuna 9.
  • Paralización y cese de bombas (2019 – 2025): Aunque los trabajos quedaron suspendidos en 2019, el sistema de drenaje continuó operando de forma provisoria. La situación se agudizó de forma crítica en marzo de 2025, cuando cesó de forma definitiva el funcionamiento de las bombas del obrador, provocando el retorno inmediato de las filtraciones.
  • Medidas paliativas e interrupción de servicios: Actualmente, cerca de 50 propietarios dependen de bombas de achique domiciliarias cuyos manguerones de desagote obstruyen la vía pública. Ante los frecuentes cortes en el suministro eléctrico de la zona, los sistemas fallan y los subsuelos quedan completamente anegados.

Riesgos edilicios y sanitarios

El documento normativo advierte que la acumulación continua de agua no constituye una serie de eventos aislados, sino un fenómeno territorial que pone en peligro la seguridad estructural de las edificaciones por el debilitamiento de cimientos y muros portantes.

Asimismo, la humedad persistente en espacios cerrados promueve la proliferación de microorganismos y vectores que vulneran la salud de vecinos y comerciantes. El proyecto se encuentra actualmente bajo el análisis de la Comisión de Ambiente y Espacio Público de la Legislatura a la espera de su tratamiento.