En un gesto político sin precedentes en la historia reciente del país, el presidente Javier Milei y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, asistieron este martes por la noche a la celebración anticipada por el Día de la Independencia de los Estados Unidos. El evento se llevó a cabo en el Palacio Bosch, la residencia oficial del embajador norteamericano Peter Lamelas.

La participación de Milei marcó un verdadero hito institucional: según confirmaron fuentes oficiales, es la primera vez que un mandatario argentino en ejercicio asiste a una ceremonia de estas características dentro de una sede diplomática extranjera.

Fuerte respaldo de Washington al rumbo del Gobierno

Tras la entonación de los himnos nacionales de ambos países, el embajador Peter Lamelas tomó la palabra y fue tajante respecto a las directivas de la Casa Blanca para con el país:

“El presidente Donald Trump me envió aquí a la República Argentina con una misión clara: avanzar la relación entre los Estados Unidos y la Argentina, apoyar esta nueva etapa de cambio y de transformación, y trabajar junto con el gobierno del presidente Milei para fortalecer una alianza”.

Lamelas, quien recordó su propia historia personal como refugiado cubano que huyó del comunismo, trazó un paralelismo con el rumbo libertario de la actual gestión local y lanzó una fuerte convocatoria al sector privado: “Es ahora el momento de confiar y de invertir en la Argentina”.

Comitiva oficial y una velada con tintes de campaña

El Presidente arribó al Palacio Bosch cerca de las 19:25 acompañado por un nutrido grupo de su gabinete, exponiendo el peso político que la Casa Rosada le otorgó a la cita. Entre los asistentes estuvieron:

  • Karina Milei (Secretaria General de la Presidencia)
  • Patricia Bullrich (Ministra de Seguridad)
  • Diego Santilli (en su debut como nuevo Jefe de Gabinete)
  • Federico Sturzenegger (Ministro de Desregulación y Transformación del Estado)
  • Martín Menem (Presidente de la Cámara de Diputados)

La gobernabilidad porteña también dijo presente con Jorge Macri, quien asistió junto a su esposa, la periodista Belén Ludueña, coincidiendo con el plano nacional en medio de la fuerte reconfiguración interna que atraviesa el oficialismo.

Clásicos de rock y el show de Fátima Flórez

La noche combinó la diplomacia con el espectáculo. La legendaria banda Jefferson Starship musicalizó la velada repasando clásicos del rock de las décadas del 70 y 80. La playlist del evento incluyó “Y.M.C.A.” de Village People —himno indiscutido de los mítines políticos de Donald Trump— y contó con una sorpresiva presentación de Fátima Flórez, pareja del primer mandatario, quien interpretó “New York, New York” caracterizada como Liza Minnelli. Aunque el embajador invitó formalmente a Milei a subir al escenario, el Presidente prefirió mantener un perfil bajo, declinó la invitación y optó por no dar discursos.

Incertidumbre por el viaje a Washington

La masiva recepción, que congregó a más de 1.500 invitados bajo el programa “Freedom 250” (la iniciativa global por el 250° aniversario de la independencia estadounidense), funcionó también como antesala de una definición clave en la agenda internacional de Balcarce 50.

La presencia del libertario en el Palacio Bosch se dio en un marco de estricta incertidumbre en torno a su viaje previsto a Washington para este 4 de julio, donde planeaba participar de los festejos centrales de la Explanada Nacional junto a Donald Trump. Desde el entorno presidencial señalaron que la comitiva evalúa a contrarreloj la conveniencia del viaje. De confirmarse, significaría la decimoctava visita de Milei a los Estados Unidos desde que asumió el poder, consolidando un alineamiento geopolítico absoluto con el gigante del norte en detrimento de otros bloques regionales, como quedó evidenciado tras su reciente ausencia en la cumbre del Mercosur en Asunción.