Alquilar en la Ciudad de Buenos Aires es cada vez más difícil para el bolsillo. Según el último informe del Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad (IDECBA), los precios de los alquileres en el primer trimestre de 2026 aumentaron un 33,6%, superando el 32,1% de inflación registrado en el mismo periodo.
Este es el segundo trimestre consecutivo en el que los alquileres suben por encima del Índice de Precios al Consumidor (IPCBA), consolidando una tendencia de revalorización real de los contratos.
Los precios promedio según el ambiente
El aumento no fue parejo: los departamentos más chicos son los que más subieron. Aquí los valores promedio detectados:
- Monoambientes: $538.595 (Suba líder del 34,7%).
- 2 ambientes: $721.267.
- 3 ambientes: $1.091.451.
La grieta de los barrios: ¿Dónde es más caro y más barato?
La ubicación sigue siendo el factor determinante. Existe una brecha de casi el 46% entre los barrios más exclusivos y los más accesibles.
Monoambientes:
- Más caros: Núñez ($606.000) y Palermo ($588.760).
- Más económicos: Constitución ($442.610) y Liniers ($466.404).
3 ambientes:
- Palermo: $1.275.561 promedio.
- Montserrat: $870.926 promedio.
Alerta por la “Dolarización” del mercado
Uno de los datos más preocupantes para quienes cobran en pesos es que casi 3 de cada 10 avisos (27,6%) ya se publican en dólares. Esta cifra es la más alta de los últimos seis trimestres y se concentra ferozmente en el Corredor Norte:
- Palermo: El 45% de la oferta es en dólares.
- Comunas 1, 2, 13 y 14: El promedio de dolarización roza el 40%.
- Departamentos grandes: 1 de cada 2 viviendas de 4 o 5 ambientes se ofrece en moneda extranjera.
Dato clave: El mercado se achica para las familias. El 75% de la oferta total en la Ciudad son unidades pequeñas (1 y 2 ambientes). Los departamentos grandes apenas representan 6 de cada 100 avisos.
¿Qué esperar?
Aunque la oferta total de avisos marcó un récord para un inicio de año, la caída del 15% en el stock de avisos en pesos sugiere que los propietarios prefieren esperar o migrar a la moneda extranjera, lo que presiona aún más los precios a la suba para el resto del año.
