La situación de los inquilinos en Argentina ha cruzado un umbral crítico este marzo de 2026. Según el último relevamiento de Inquilinos Agrupados, la desregulación del mercado inmobiliario y la pérdida del poder adquisitivo han configurado un escenario donde tener un techo es, para muchos, un lujo financieramente insostenible.
Radiografía del desplazamiento y la deuda
Los datos reflejan una fragilidad estructural que afecta la vida cotidiana y el consumo básico de las familias:
- Mudanzas Forzadas: El 17,2% de los inquilinos debió abandonar su hogar en el último trimestre por no poder afrontar los aumentos.
- Asfixia Presupuestaria: 7 de cada 10 hogares destinan más del 40% de sus ingresos exclusivamente al alquiler, superando con creces los límites de sostenibilidad recomendados internacionalmente.
- Endeudamiento para Sobrevivir: El 40% de los encuestados admitió haber contraído deudas solo para pagar el mes de alquiler, mientras que más de la mitad financia la compra de alimentos con tarjeta de crédito.
Impacto de la desregulación y perfil Social
Desde la derogación de la Ley de Alquileres a fines de 2023, las condiciones contractuales han mutado hacia una mayor inestabilidad:
- Contratos Cortos y Ajustes Frecuentes: Predominan las actualizaciones trimestrales, lo que impide cualquier previsibilidad económica familiar.
- Inquilinización Hereditaria: Más del 40% de quienes alquilan hoy pertenecen a una segunda generación sin acceso a la vivienda propia, consolidando una brecha de desigualdad histórica.
- Recortes Extremos: El 90% de los inquilinos redujo gastos en áreas críticas como salud y alimentación para evitar el desalojo.
