Es impresionante cómo una sola propiedad puede condensar tantos hitos: desde alojar a un virrey destituido (Cisneros) hasta ser la cuna de uno de los diarios más antiguos del país. El Museo Mitre es, literalmente, un libro abierto de la arquitectura y la política argentina.

El Edificio: Un rompecabezas de épocas

Aunque la base es de 1785 (una de las casas más antiguas que quedan en pie en Buenos Aires), la fisonomía que vemos hoy es el resultado de varias capas temporales:

  • La planta baja: Conserva la estructura de “casa de altos” colonial, con sus muros anchos, herrajes y rejas originales.
  • La planta alta: Fue una ampliación que el propio Mitre mandó a construir para tener mayor privacidad. Allí se encuentran su dormitorio, el baño y el escritorio, con un estilo más ecléctico que marca el paso hacia la modernidad del siglo XX.
  • La pérdida del tercer patio: En la década de 1930, se tomó la decisión arquitectónica de demoler el último patio para dar lugar a la sala de conferencias, un cambio que priorizó la función pública del museo sobre la estructura residencial original.

Hitos que ocurrieron entre esos muros

  • La Triple Alianza Política: El 9 de julio de 1860, la casa fue escenario de una reunión cumbre entre Mitre, Urquiza y Derqui, un momento clave para la consolidación de la unión nacional.
  • El nacimiento de “La Nación”: El diario no solo se fundó allí en 1870, sino que sus primeras ediciones se imprimieron en ese mismo predio. Recién en 1895 se mudó al edificio de al lado (proyectado por el hijo de Mitre), donde hoy se levanta una moderna torre de oficinas.
  • Presencia en el bolsillo: Durante años, la fachada de esta casa fue familiar para todos los argentinos, ya que ilustraba el reverso de los billetes de 2 pesos (junto a la efigie de Mitre en el anverso).

El Tesoro Documental

El archivo no solo es grande por su volumen, sino por su especificidad:

  • Colección Numismática: Además de libros y documentos, el museo custodia una de las colecciones de monedas y medallas más importantes, reflejando la historia económica desde la colonia.
  • Manuscritos: El Archivo Histórico posee más de 48.000 piezas, incluyendo correspondencia privada que permite entender la psicología de los personajes que construyeron el Estado argentino.