Es la megaestructura más antigua del barrio y un ícono porteño. Las visitas guiadas permiten descender a sus niveles subterráneos, conocer la biblioteca que albergó al Papa Francisco y descubrir por qué sus puertas principales estuvieron tapiadas durante décadas.

En el corazón de Villa Devoto, el “jardín de la ciudad”, se erige un gigante de cuatro manzanas que esconde mucho más que vocación religiosa. El Seminario Metropolitano de la Inmaculada Concepción (José Cubas 3543), un edificio de estilo ecléctico inaugurado a fines del siglo XIX, vuelve a ser noticia por sus exclusivos recorridos que invitan a viajar en el tiempo a través de sus pasillos, bibliotecas y, fundamentalmente, sus túneles secretos.

Un viaje a las profundidades del barrio

Lo que más atrae a los visitantes es la posibilidad de descender a los sótanos. Estos espacios, que conservan un aura lúgubre y misteriosa, no fueron adaptados para el turismo masivo, lo que les otorga una autenticidad única.

Entre las sombras de las bóvedas, los caminantes pueden encontrar objetos sorprendentes, como una calesa del siglo XIX —un carruaje de madera y capota— que se mantiene intacta a pesar del paso de los años. Según los mitos urbanos que rodean al edificio, estos túneles conectaban el seminario con otros puntos estratégicos del barrio, una teoría que alimenta la curiosidad de los vecinos y turistas que eligen el horario de las 18:00 h para sumarle una cuota extra de misterio a la experiencia.

El refugio de Bergoglio y los tesoros de la biblioteca

El edificio no solo destaca por su tamaño, sino por su peso histórico. Por sus aulas pasó el joven Jorge Bergoglio, mucho antes de convertirse en el Papa Francisco. Hoy, el seminario también cuenta con una habitación austera reservada para el Cardenal Mario Poli.

Otro de los puntos altos de la visita es la biblioteca, una joya arquitectónica que alberga más de 7.000 volúmenes, incluyendo libros incunables que se mantienen bajo estrictas condiciones de luz y humedad. Para los amantes del cine, el Salón de Fiestas (con techos de técnica “artesonada”) atesora los proyectores originales de 1926, mudos testigos de una época en la que el salón funcionaba como sala pública para el vecindario.

Un palacio nacido del progreso

La construcción del seminario comenzó en 1897 y tomó tres décadas completarse. Fue la primera gran estructura de la zona y funcionó como motor de crecimiento para una Villa Devoto que aún tenía muchas manzanas despobladas.

“Es la primera megaestructura de Villa Devoto, una ciudad dentro de la ciudad”, define Diego Cabales, investigador y guía de estos recorridos. El edificio sobrevivió a contextos políticos complejos: durante la Revolución Libertadora, sus imponentes puertas de madera fueron tapiadas para proteger el lugar de posibles ataques, una huella que aún hoy forma parte del relato histórico del predio.


Guía para el visitante

Si estás planeando descubrir este patrimonio porteño, tené en cuenta los siguientes detalles:

  • Ubicación: José Cubas 3543, Villa Devoto.
  • Recomendación: Se sugiere asistir con ropa y calzado cómodo, ya que los niveles subterráneos tienen suelos irregulares.
  • Entradas: Los menores de 8 años no abonan entrada. Los cupos se gestionan a través de la web oficial de los organizadores (Estudio Pública).