En una entrevista exclusiva, con Ciudad de Culto, la referente de CORREPI analizó el asesinato de Gabriel González. Asimismo, denunció un aumento “impresionante” de la violencia institucional bajo la gestión de Javier Milei y cuestionó el rol de los medios en la cobertura del caso.
La abogada y referente de la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI), María del Carmen Verdú, brindó detalles contundentes sobre el asesinato de Juan Gabriel González, ocurrido el pasado 25 de diciembre en la Villa 20. Según la letrada, el caso ha cobrado visibilidad únicamente por la gran cantidad de filmaciones de los vecinos, que desmienten las versiones de “enfrentamiento” publicadas por algunos medios de comunicación.
Una gestión con cifras récord
Durante la entrevista, Verdú alertó sobre un recrudecimiento de la violencia estatal en todo el país. Según sus proyecciones, bajo la presidencia de Javier Milei se ha superado la cifra de mil personas asesinadas por el aparato represivo del Estado.
“Ya decíamos el año pasado que estábamos frente a la gestión más represiva en los últimos 40 años. En lo que va de 2025, la situación ha empeorado de manera impresionante en todos los aspectos”, afirmó la abogada, destacando que su organización tuvo que intervenir en nueve causas nuevas tan solo en el último mes y medio.
La Policía de la Ciudad bajo la lupa
Verdú fue especialmente crítica con la fuerza de seguridad porteña, a la que definió como “la mazorca del PRO” (en alusión a la fuerzaz parapolicial de Juan Manuel de Rosas cuando era gobernador de la Provincia de Buenos Aires). Según los datos de CORREPI, con solo ocho años de existencia, la Policía de la Ciudad se ha convertido en la más letal de Argentina:
- Casos acumulados: Suma aproximadamente 170 casos de gatillo fácil desde su creación en 2017.
- Comparación: Proporcionalmente, tiene una tasa de letalidad mayor que la Policía Bonaerense. Mientras la fuerza provincial tiene tres veces más casos, cuenta con casi cinco veces más efectivos (115.000 frente a los 26.000 de la Ciudad).
Detalles técnicos del asesinato de González
La abogada desestimó cualquier posibilidad de inoperancia o accidente en el crimen de Lugano. Al analizar los videos, Verdú señaló que el oficial Daniel Miño disparó su escopeta directamente al cuerpo, una acción “absolutamente prohibida” por todos los protocolos de seguridad.
“A esa distancia, lo que te mata es el cartucho entero antes de que se abra. No importa si son postas de goma o de estruendo; el impacto directo es letal”, explicó. Además, confirmó que la autopsia preliminar es determinante: la muerte se produjo por una hemorragia masiva ocasionada por herida de proyectil múltiple.
El avance de la causa y el rol judicial
CORREPI formalizó hoy la presentación de la querella en representación de los padres de la víctima ante el Juzgado de Instrucción 20. Verdú cuestionó que, mientras los acompañantes de González pasaron la noche detenidos, los policías involucrados —incluyendo a Miño y a la oficial Valentini, quien también disparó— siguen en libertad.
“Si esto hubiese sido al revés, si vos o yo matábamos a alguien así, estaríamos presos desde el primer minuto. El oficial Miño está pasado a disponibilidad, pero lo cierto es que ese tipo tendría que estar preso”, concluyó. La organización también representará a un joven que sufrió la fractura del pómulo por un golpe de “tonfa” policial y a la pareja de González, quien fue dada de alta tras recibir un disparo en la pierna.
