Tras el avance de la investigación por la muerte de Gabriel González en la Villa 20, se han dado a conocer los nombres del personal policial que participó en el violento operativo del pasado jueves. Los datos que surgen de las actuaciones judiciales identifican a los integrantes de la División Unidad Táctica de Pacificación VI y de la Comisaría 8A, quienes intervinieron en el procedimiento que terminó con la vida del vecino de 45 años. El hecho, ocurrido en plena Navidad, es denunciado por familiares y organizaciones de derechos humanos como un claro caso de abuso de autoridad y ejecución a quemarropa mediante el uso de armas largas.
Los nombres detrás del operativo y los disparos efectuados
Según el parte policial incorporado a la causa, los efectivos que habrían accionado sus escopetas son la oficial Vanesa Valentini y el oficial primero Daniel Miño, quienes habrían efectuado seis disparos cada uno durante el altercado. También se encontraban presentes en el lugar el oficial primero Joel Riquelme y la oficial Evelyn Goncebat, todos pertenecientes a la misma unidad operativa. Aunque la justicia aún debe determinar el grado de responsabilidad de cada integrante, la confirmación de que se dispararon al menos doce cartuchos de munición múltiple refuerza la hipótesis de un uso desproporcionado de la fuerza contra civiles desarmados, quienes cuestionaban un procedimiento iniciado originalmente por ruidos molestos.
Letalidad de la munición y violación de los protocolos de seguridad
Expertos en balística y organismos como CORREPI advierten que un disparo de arma larga a corta distancia resulta letal, independientemente de si se utilizan cartuchos antitumulto (con postas de goma) o munición de plomo. El impacto directo en zonas vitales, como el tórax y el abdomen, produce hemorragias internas irreversibles. Incluso se señala que un cartucho de estruendo, aun sin munición física, posee la capacidad de herir o matar si se acciona a pocos metros de la víctima. Por esta razón, los protocolos de seguridad vigentes prohíben terminantemente apuntar y disparar directamente al cuerpo; en caso de necesidad defensiva, el fuego debe dirigirse siempre hacia el suelo.
Exigencia de justicia y peritajes de la Policía Federal
La causa, que ahora tramita bajo la órbita de un juzgado nacional, busca esclarecer por qué los oficiales de la Unidad Táctica de Pacificación actuaron de forma contraria a su formación básica de seguridad. Mientras la comunidad de Lugano mantiene su reclamo de justicia, el peritaje de las armas y de las vainas servidas recolectadas en el barrio será fundamental para determinar con exactitud qué tipo de proyectiles terminaron con la vida de González. Asimismo, se espera conocer la situación procesal de la mujer de la víctima, quien resultó herida y permanece bajo custodia. La identificación oficial del personal actuante marca un paso clave para establecer las imputaciones correspondientes en este grave episodio de violencia institucional.
